Washington habló de prensa "deformada"
La página Web OfficeNet, que suele distribuir recortes de prensa de los orígenes más insospechados, informa sobre un panel organizado en el Senado de los Estados Unidos acerca de la libertad de prensa en el continente en el cual se discutió la politización de algunos medios. El debate se centró en el periodista Horacio Verbitsky, su compromiso con el oficialismo y la actitud ante el caso de censura que denunció el periodista Julio Nudler. En ese debate no participó Verbitsky pero sí fue criticado por un colega que recordó cómo lo habían ayudado en el Senado de Washington en los años '90 a Verbitsky cuando denunciaba persecuciones como las que él ahora apaña en sus colegas. Veamos ese relato:
-
Milei confirmó que acompañará a Adorni a su exposición en Diputados
-
Tras fallo por la reforma laboral, en la CGT denuncian presiones en la Justicia y preparan una respuesta
• Riesgo
También, Andersen remarcó el importante rol que Verbitsky mismo confesó y es de haber jugado el mes pasado en la censura que «Página/12» impuso a su propio colega Julio Nudler que se aprestaba a publicar una nota donde él había denunciado actos de corrupción en el gobierno de Néstor Kirchner. El evidente «traspaso de Verbitsky de su otrora rol de promover el accountability cívico a un abierto compromiso de activismo político ¿no tiene el efecto de dañar la credibilidad del periodismo en su conjunto?», preguntó Andersen a los panelistas.
Tomando la palabra Joel Simon, del Comité para la Protección de los Periodistas-, señaló que aunque es un derechode libertad de expresión el hacer lo que hizo Verbitsky, al usar el periodismo para dirimir cuestiones partidistas, se corre el riesgo «de corroer el apoyo popular a los medios» al convertirlos como parte de la política común y corriente.
«Si la percepción es que los medios son sólo un actor más en la política», remató Simon, «los pone en una situación de vulnerabilidad con respecto a sus reclamos para poder ejercer la profesión libremente». Karlekar, de Freedom House, agregó que tales actitudes también «hacen un tanto más fácil para un gobierno dispuesto a intentar poner trabas» al ejercicio del periodismo, dado que pueda pintar a los medios como sólo un factor más del poder.
Observadores de larga memoria se acordaron que fue el propio Andersen, cuando miembro profesional del staff del Comité de Relaciones Internacionales hace más de una década, quien «movió sus contactos» dentro del Departamento de Estado norteamericano para tratar de ayudar a Verbitsky cuando éste estuvo «apretado» por el gobierno de Carlos S. Menem a raíz de las denuncias de «Página/12» sobre la corrupción de aquel presidente argentino.
Agregó Andersen después de la conferencia: «Es una lástima que ' Página/12', que cuando se lanzó siempre hizo gala de su carácter pluralista, ahora se mantiene como tal solamente para los que esgrimen la misma opinión».




Dejá tu comentario