22 de diciembre 2001 - 00:00

Amplia agenda para la elección del Gabinete

Adolfo Rodríguez Saá tiene una amplia agenda para inspirar la elección de un gabinete para que lo acompañe tres meses. Su última experiencia a nivel nacional fue su efímera participación en fórmula junto a Jorge Asís en las internas del PJ para elegir candidato presidencial. Se enfrentó, sin suerte pero sin llegar a las urnas, a la dupla Eduardo Duhalde-Ramón Ortega.

Desde 1999 el "Adolfo", como le llaman en la política, se lanzó a la captura de un elenco propio venido de la administración Menem. Contrató a Susana Decibe, hizo trasladar de la Cancillería al embajador Jorge Vázquez (le armó un plan de ahorro infantil basado sobre la forestación), a Eduardo Amadeo, Adelina de Viola, Rogelio Frigerio III y otros para desempeñar distintos cargos en San Luis. En fecha reciente ha acercado a hombres como José María Vernet (experto en coparticipación) y a personajes del espectáculo y el periodismo como Moisés Ikonicoff y Antonio Carrizo.

Recompuso su relación con Jorge Asís hoy asesor en temas internacionales de la provincia de Misiones por su relación con Ramón Puerta que había quedado lesionada tras la experiencia preelectoral de 1999.

Rodríguez Saá, además, mantiene un convenio con la Fundación y el estudio del economista Miguel Ángel Broda para una reforma educativa y económica que se vende como un modelo para todo el país auspiciado por algunas fundaciones norteamericanas.

El "Adolfo" es considerado uno de los gobernadores más ordenados de provincias argentinas aunque San Luis goza de un estatuto preferencial de promoción industrial que le da un diferencia a favor que no tienen otras administraciones. Es muy combatido por su oposición política por medidas institucionales como la administración de la justicia.

San Luis tiene, además, cerca de $ 600 millones de reservas sanas, algo menos de lo que se precia de tener Néstor Kirchner. La diferencia es que el "Adolfo" las tiene en el Banco Nación y Kirchner invertidas en Nueva York en condiciones que nunca ha explicado del todo. Esa exposición de las reservas de la provincia a los avatares financieros criollos ha sido el desvelo del último año de Rodríguez Saá.

Lidera junto a Juan Carlos Romero y Ramón Puerta el llamado "Frente Federal", que se opone al trío de las provincias grandes administradas por el peronismo. Se hizo elegir este año presidente del CFI (Consejo Federal de Inversiones) una oficina que creó Onganía y que Menem convirtió en 1983 en un reservorio de peronistas cuando no gobierna el PJ. Hoy, por caso, es refugio de todos los proyectos de "investigación" que dan de vivir a muchos ex funcionarios peronistas que lograron esos auxilios cuando eran gobierno pero que se quedaron sin sede para seguir cobrándolos. Además paga proyectos para mantener a gente que el peronismo cree debe sostener hasta nuevo aviso, por ejemplo José María Vernet cobra del CFI por dirigir proyectos.

El CFI además recauda plata desde hace años de todas las provincias y ya tiene cerca de $ 150 millones invertidos en la Bolsa y en el mercado financiero. Ese dinero sirve para créditos especiales. La existencia de ese fondo recobró interés este año cuando se lo mencionó para bancar la emisión de títulos para reprogramar deuda como el bono "Argentina".

La novedad de este año es que el Frente Federal lo desplazó a Rubén Marín gerente desde allí de ventajas para La Pampa durante la década de los años '90- y socializó la administración creando varias vicepresidencias, una de ellas para Aníbal Ibarra, una forma de hacerlo jugar dentro del CFI y actualizar los aportes que debía la Capital como otras provincias radicales que han visto al CFI siempre como una cueva peronista.

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