4 de octubre 2001 - 00:00

Arminio Fraga subiría las tasas Arminio Fraga subiría las tasas

La agresiva estrategia tomada por el presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, entre el 23 y el 26 de setiembre pasado, a través de una suba de encajes y cambiando las reglas para los bancos para tratar de reducir la liquidez en el mercado financiero, al pare-cer no muestra la efectividad buscada.

Para lograr una apreciación del real frente al dólar ésta tal vez era la última alternativa que le quedaba a Fraga para evitar una suba en la tasa de interés. Pero con la nueva suba en el tipo de cambio de ayer la posibilidad de un aumento en la tasa de referencia SELIC parece cada vez más cercana.

Hace demasiado tiempo que el mercado financiero brasileño no mostraba la volatilidad que se observa desde el atentado terrorista a los EE.UU. del 11 de setiembre, que sin dudas ha tornado más negativa la percepción de los inversionistas con respecto a la economía brasileña.

Confirmación

La evolución del riesgopaís brasileño no hace más que confirmar ese hecho ya que desde el atentado del 11 de setiembre hasta ayer éste se incrementó en aproximadamente 25%. Esta suba en el riesgo está demostrando que la economía brasileña es una de las más afectadas en particular por la reducción de los flujos de capital del resto del mundo hacia ese país, lo que a su vez genera cierta preocupación con respecto al abultado déficit que Brasil muestra en la cuenta corriente del balance de pagos, que ya llega a 4,7% del PBI, número que para los analistas brasileños es considerado peligroso.

El escenario que muestra la economía brasileña parece sólo comparable con el observado en el primer trimestre del '99, cuando luego de la maxidevaluación del real del 13 de enero del '99 el presidente del Central decidió subir fuertemente los encajes y también aumentar las tasas de interés (SELIC) de 25 a 45% anual para de esa forma frenar la constante depreciación del real frente al dólar y evitar de ese modo una fuerte fuga de reservas internacionales.

El presidente del Central ha decidido aplicar este mes un aumento de los encajes en los depósitos a plazo y en cuenta corriente parecido al de aquel entonces junto a una serie de medidas monetarias restrictivas para evitar una suba de tasas en un momento en que las tasas internacionales están reduciéndose como consecuencia de inyección de liquidez mundial. Un aumento en las tasas domésticas sería un duro golpe para la economía real que, pese a la modificación positiva de los números del PBI del segundo trimestre, está mostrando serios problemas, ya que se espera un crecimiento del que oscilará entre 1,8% y 1,5%.

La fuerte contracción monetaria que permitiría reducir liquidez por unos R$ 14.000 millones no parece por el momento ser tan efectiva ya que el Central busca llevar el tipo de cambio a unos 2,50 reales por dólar. El anuncio de estas medidas por parte del gobierno de Fernando Henrique Cardoso hizo que el tipo de cambio pasara de 2,80 reales por dólar a 2,67 entre el 21 y el 28 de setiembre pasado, pero la cotización se ubica hoy por encima de los 2,70 reales.

También el Central colocó en los primeros días de la semana pasada una importante cantidad de NBC-E que son títulos indexados por tipo de cambio con vencimiento a 180 días pero esas intervenciones de aproximadamente R$ 500 diarios
no sirvieron para reducir la cotización en el tipo de cambio, lo que obligó al Central a tomar medidas más drásticas a partir el miércoles pasado para evitar aumentar la tasa de interés de referencia (SELIC).

Estas medidas recientemente tomadas dejan claro también que se hace cada vez más difícil para las autoridades del Central seguir colocando títulos indexados por tipo de cambio, como lo venían haciendo desde los últimos meses debido a que la participación de los mismos dentro del total de la deuda pública interna ya supera 30 por ciento, un valor considerado muy peligroso por las propias autoridades. En tanto que el porcentaje de papeles colocados a tasa flotante supera 52% y la participación de títulos prefijados llegan a 9,5 por ciento.

Un nuevo aumento del tipo de cambio y de la tasa de interés, junto a una mayor participación de títulos indexados por tipo de cambio y a tasa post fijada, genera un creciente esfuerzo fiscal por parte del gobierno y ésa es la mayor preocupación del mercado financiero, que teme cada vez más por la refinanciación la deuda pública interna brasileña en un contexto internacional extremadamente volátil.

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