7 de abril 2001 - 00:00

De la Rúa se defendió de las acusaciones de frivolidad

El presidente Fernando de la Rúa calificó ayer de "muy positiva" su visita a Roma, aseguró que durante su viaje de cuatro días realizó un "trabajo intenso" y se defendió de las acusaciones que recibió por la supuesta "frivolidad" de algunos tramos de su gira.

Apenas llegado al aeropuerto de Ezeiza, De la Rúa hizo breves declaraciones y aceptó pocas preguntas de los periodistas, la mayoría vinculadas a la extensión de su viaje, en el que se reunió con políticos italianos, con empresarios y con el papa Juan Pablo II.

El Presidente justificó sus entrevistas con los futbolistas Gabriel Batistuta y Abel Balbo y con la modelo Valeria Maza. En ese sentido, dijo que un jefe de Estado "no puede negarle el saludo a argentinos que tienen éxito y que son respetados y queridos en el exterior".

En cuanto a la entrevista que mantuvo con el Papa, De la Rúa dijo sentirse "muy reconfortado" de haber hallado "una amplia coincidencia" con el Sumo Pontífice en lo que se refiere a "la lucha por tener una condición de vida más digna para la gente".

El Presidente relató que el Papa "valoró nuestra vida en democracia, las acciones que realizamos por una vida más justa, más equitativa, más humanitaria, las acciones contra la pobreza, nuestra defensa de la vida y de los valores superiores de la persona humana".

"En el diálogo personal, hablamos de los múltiples aspectos de la vida argentina y él expresó, con la profunda sinceridad que nace de su corazón, el cariño por la Argentina y por su pueblo", transmitió.

En cuanto a los señalamientos que hizo Juan Pablo II sobre las condiciones de crisis que atraviesa la población argentina y la emigración de jóvenes, De la Rúa hizo hincapié en que esos temas se trataron porque él mismo los trajo a colación.

"Esos son dos temas que en el diálogo los toqué yo. Yo le comenté al Santo Padre las políticas que venimos desarrolando, los problemas que significa para nosotros la pobreza en América Latina, nuestra amplia política en materia de migraciones. Le recordé que soy autor de la Ley contra la discriminación de personas", respondió.

Por otra parte, ante una pregunta puntual, De la Rúa defendió una vez más el hecho de que su familia haya integrado la comitiva que viajó con él a Italia.

"En una visita con el Santo Padre la familia tiene un valor especial. El Santo Padre se alegró muchísimo de que estuviera la familia, porque también yo le señalé que la defensa de la familia, de la paz, de la vida, eran objetivos centrales de mi Gobierno", indicó.

El Presidente remarcó que los días previos a este jueves, en que se entrevistó con el Papa, "han sido unas jornadas de trabajo intenso. Comprendo que en la libertad de prensa de que gozamos haya críticas, pero como en todos los viajes que he hecho al exterior, lo hago para trabajar por el país", aseguró.

En cuanto a las nuevas medidas económicas anunciadas por el ministro de Economía, Domingo Cavallo, que incluyen la propuesta de posibilitar transacciones en euros, De la Rúa no opinó y se limitó a decir que "la situación económica es un tema muy amplio sobre el que estamos trabajando todos y mantenemos la convertibilidad".

De la Rúa regresó acompañado por el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini y por el secretario general de la Presidencia, Nicolás Gallo.

Por la tarde de ayer, el jefe de Estado ofreció conferencia de prensa en la que ratificó su idea de propiciar el cambio del número de ministerios mediante la creación de nuevas carteras y la fusión de otras, por sobre los cambios de nombres que esas modificaciones provoquen.

El Presidente negó además que las facultades que le cedió transitoriamente el Congreso, contemplen la posibilidad de postergar las elecciones legislativas de octubre, como opinó en las últimas horas el ex presidente Carlos Menem.

"Estoy pensando en la estructura y no en las personas", afirmó De la Rúa y agregó que el los ministerios "deben modificarse de acuerdo a la ley de delegación de facultades dispuestas por el Congreso".

Con esos cambios, De la Rúa procura otorgar una dinámica distinta a su gestión, elevando el rango de áreas que considera potenciadoras de la reactivación del país y relegando otras.

Hoy convocó a la residencia de Olivos al jefe de Gabinete, Chrytian Colombo, para "ver el avance de los trabajos que realiza" sobre los cambios en el gabinete.