22 de septiembre 2001 - 00:00

Francia: 19 muertos tras explosión de petroquímica

Francia: 19 muertos tras explosión de petroquímica
Una fuerte explosión, aparentemente accidental, se produjo ayer en una fábrica de productos químicos en Toulouse (suroeste de Francia), con un saldo de 19 muertos, entre 15 y 20 desaparecidos y 658 heridos, según el último balance oficial.

El balance anterior informaba de 18 muertos, anoche los equipos de rescate encontraron un nuevo cadáver entre los escombros.

La explosión, aparentemente accidental, se produjo a las 10.15 locales en una zona de almacenamiento de nitratos, provocando un cráter de 50 metros y destruyendo gran parte de la fábrica AZF (grupo Totalfina-Elf).

El primer ministro francés Lionel Jospin declaró que no se conocían todavía con certeza las causas de la explosión, en una rueda de prensa ofrecida en Bruselas.

"Los investigadores parecen orientarse hacia un accidente, pero la Fiscalía pidió la intervención de expertos y probablemente no sabremos hasta mañana cuáles fueron las causas de la explosión", agregó.

El primer ministro afirmó que "hay varias personas desaparecidas y gente en estado muy grave".

La planta AZF -situada en las afueras del sudoeste de Toulouse- era uno de los 1.250 sitios industriales franceses llamados "de Seveso" en recuerdo de la comuna italiana de ese nombre asolada por un terrible escape de dioxina en 1976.

Se trata de fábricas que presentan amenazas graves para el medio ambiente en caso de accidente.

Estas "instalaciones Seveso", en las que trabajan cerca de 500 personas en el suroeste de Toulouse, fabrican amoniaco transformado en nitrato de amonio para fertilizantes.

La sacudida, equivalente a un sismo de una magnitud de 3,4 grados en la escala abierta de Richter, fue registrada en varios sismógrafos de la red francesa, hasta Niza (sureste) y Clermont Ferrand (centro), y se sintió fuertemente en todos los suburbios de la ciudad, donde se produjeron importantes daños.

Las circunstancias de la catástrofe son "increíbles", declaró el director de la fábrica, Jean Pierre Biechlin. "Normalmente no podría haberse producido, en una situación normal no habría imaginado que esto fuera posible", añadió.

Los servicios de socorro, sobre todo policía y bomberos, recibieron inmediatamente numerosas llamadas que les llevaron a pensar en un primer momento que se habían producido varias explosiones simultáneamente en la ciudad, despertando las sospechas sobre un atentado.

La ciudad se estremeció desde el norte hasta el sur, y las calles se encontraban llenas de pedazos de cristales y de ventanas, sin contar los parabrisas rotos en pedazos y los automóviles con las chapas aplastadas abandonados en la carretera.

Una enorme nube de humo y de gas incitó a las autoridades a poner en un primer momento en marcha un perímetro de seguridad que se extendía hasta siete kilómetros más allá del punto de explosión, y difundir consignas de confinamiento, que luego fueron retiradas.

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