Roberto Lavagna presentaría hoy o mañana en sociedad su propuesta de reforma impositiva, con lo que cumplirá con uno de los últimos puntos que la gestión de Eduardo Duhalde prometió al Fondo Monetario Internacional (FMI) en el miniacuerdo firmado en enero. Lo paradójico es que las ideas del actual ministro de Economía, que continuará en su cargo con Néstor Kirchner, van en sentido contrario a los 54 puntos que propuso el organismo financiero internacional. Las medidas que anunciaría el ministro, todas a aplicar en el largo plazo, se basan en una rebaja gradual y generalización del Impuesto al Valor Agregado (IVA), la reducción del mínimo no imponible de Ganancias, la aplicación de algún tipo de tributo a la renta financiera, la posibilidad de tomar a cuenta de otros impuestos del tributo al cheque, y evaluar la alternativa que Bienes Personales sea recaudado por las provincias o algún otro tipo de descentralización y la aceleración de la creación de los tribunales fiscales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lavagna, entregará en los próximos días, este paquete ante los técnicos del FMI, John Dodsword y John Thornton, y será la base de la propuesta definitiva que el gobierno de Kirchner enviará al Congreso en los primeros meses de gestión. En esta reforma trabajaron además de Lavagna los actuales secretarios de Hacienda, Jorge Sarghini, y de Política Económica, Oscar Tangelson; el subsecretario de Ingresos Públicos, Eduardo Ballestero; el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad; a los que se sumarán ahora algunos legisladores como Oscar Lamberto que tendrá que defenderlo en el Congreso.
• Objetivo
La intención de Lavagna es que en el segundo semestre del año toda la reforma se discuta abiertamente, si es con la venia del FMI mejor, para que se aplique en el presupuesto 2004 que se tiene que aprobar luego de setiembre de este año.
En general se trata de la acumulación de las medidas impositivas que siempre el ministro tuvo en mente y que se basan en lo que el funcionario considera un aporte para el crecimiento del mercado interno. A pedido de Kirchner, también se le suman algunos intentos por lo menos formales para reducir la evasión tributaria.
La rebaja gradual del IVA no es nueva. Entre noviembre y enero, Lavagna había aplicado una reducción de 3 puntos porcentuales (llevando de 21% a 18% la alícuota) en una movida que no tuvo efectos negativos en la recaudación. El ministro propone ahora que esta reducción sea gradual en el tiempo para acompañar la recuperación del consumo y no perder ingresos. También se analiza que gradualmente algunos productos de la canasta básica tengan un IVA de 10,5%, como la leche, carne, cereales, agua mineral, arroz, etcétera.
Para Ganancias, propone volver a la situación existente antes del «impuestazo» de José Luis Machinea, bajando el mínimo no imponible para los contribuyentes en relación de dependencia a no más de 1.100 pesos mensuales.
Dentro de Ganancias, Lavagna quiere que algunas colocaciones financieras a plazo fijo (sobre todo las de corto plazo) estén gravadas con el impuesto. Incluso la intención es en este caso separar el proyecto de todo el paquete y aprobarlo lo antes posible. Hay jurisprudencia que le permitiría aplicar el impuesto desde un mes después de convertido en ley, con lo que no habría que esperar hasta enero de 2004 para que rija este tributo.
• Retenciones
Lavagna quiere también iniciar el camino de reducción de las retenciones, pero de una manera gradual y muy extendida en el tiempo con un cronograma de varios años (hasta 6).
Una idea que Lavagna apoya es la posibilidad de descentralizar la recaudación del tributo a la riqueza. Aquí el debate será si estos ingresos, que aportan aproximadamente 600 millones de pesos mensuales, pueden ser administrados directamente por las provincias ya que éstas tendrían mayores facilidades de fiscalización. Formaría parte además de una reforma general de la coparticipación federal.
Kirchner quiere que haya lo más rápido posible tribunales fiscales operando. Ya existen 6 a nivel administrativo (dentro del Poder Ejecutivo), y la idea es elevar este número a no menos de 10 para acelerar las causas de evasión. De todas maneras estos casos terminarían en la Justicia ordinaria donde la duración promedio no baja de cuatro años si debe ser resuelta por la Corte Suprema.
Todas estas propuestas se diferencian de plano de los 54 puntos que el FMI, tal como lo adelantó el martes este diario, quiere para la Argentina.
Dejá tu comentario