Periodistas cuentan cómo Londres manipuló prensa

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Andrew Walker comenzó a trabajar para la BBC en 1950, especializándose en temas diplomáticos y de la Mancomunidad Británica de Naciones. Más tarde se convertiría en corresponsal especializado en asuntos de defensa para el Servicio Mundial de la BBC y en esa condición estuvo a su cargo, en Londres, de la cobertura del conflicto del Atlántico Sur.

Andrew Thompson
fue corresponsal en la Argentina del diario «The Times» entre 1982 y 1984, año en que se incorpora a la BBC como corresponsal en Rio de Janeiro. En la actualidad es jefe interino de la Región de las Américas de la BBC.

Los dos periodistas viajaron a la Argentina por diferentes compromisos en ocasión del 20° aniversario del conflicto del Atlántico Sur, y dialogaron con este diario.

Periodista: ¿Qué sucede en Londres el día de la invasión?


Andrew Walker:
Mucha confusión. Se tenía la información de que las fuerzas argentinas habían ocupado las Islas, pero las autoridades se negaban a confirmarlo. Hubo confusión durante casi todo el día, hasta el anochecer, cuando se dio una conferencia conjunta del ministro de defensa John Nott y el canciller Lord Carrington, donde finalmente confirman que las islas han sido ocupadas y anuncian que se va a enviar una fuerza de tareas para recuperarlas.

Andrew Thompson:
En ese momento yo no trabajaba para la BBC. Era un periodista freelance. Yo llamé a la Cancillería a las 8/9 de la mañana y me dijeron: «No podemos negar ni confirmar las supuestas informaciones provenientes de Buenos Aires». Como un hecho anecdótico le puedo contar que yo trabajaba para una revista especializada que cubría América latina. Durante todo el día llegaron llamadas de colegas de otros medios británicos, algunos preguntándome dónde quedaban las islas Falklands. Incluso hay una leyenda que cuenta que un diario, observando que la isla Ascensión iba a ser fundamental para la logística de la guerra, envío a un corresponsal sin saber que no existían vuelos comerciales a este lugar. Según cuentan, este periodista se subió a un avión y bajó en Asunción, capital de Paraguay, y llamó preguntando para qué estaba allí.

P.: ¿Por qué el gobierno británico va a la guerra y no a la negociación?


A.W.:
Es cierto que gran parte de la población británica no sabía dónde quedaban las islas Falklands, pero se les dijo, y la población creyó que eran islas británicas habitadas por británicos, y por lo tanto había que defenderlos. Uno de los oficiales de más alto rango de la armada británica había tenido alguna información anterior de que podía haber algún tipo de ocupación argentina, y había hecho algunos estudios al respecto. Esto le permitió, en el momento de la ocupación, decirle a Margaret Thatcher que era posible enviar una fuerza de tareas y recuperar las islas.

A.T.:
Comparto lo que dice Walker, pero tengo una perspectiva algo diferente, en el sentido de que soy de ascendencia británica pero me crié en la Argentina, y creo ver desde ambos lados. Desde el lado inglés, siento que la señora Thatcher dirigía un gobierno que era bastante conflictivo. Tenía conflicto con los sindicatos británicos. Era un gobierno resistido por algunos, apoyado por otros. Creo que ella sintió que si no respondía su gobierno corría peligro, porque sería visto como una vergüenza que algún militar en algún país lejano, de una manera tan fácil, le ocupara algunas islas. Ella sintió que tenía que reaccionar, y en cierta manera, lo que buscaba Galtieri, apoyo nacional para un gobierno también conflictivo en la Argentina, también lo avizoró la señora Thatcher.

P.: ¿Qué pasaría sin en la actualidad se intentara otra recuperación parecida a la de 1982?


A.W.:
Creo que la reacción del gobierno británico no sería igual a la de 1982. La reacción de los isleños probablemente sería más violenta. Porque en estos últimos 20 años lo que se ha cambiado es que los isleños ahora son mucho más prósperos, y ahora su nivel de vida promedio es mejor que el nivel de vida en Gran Bretaña. Entonces, en cierta medida, ahora tienen mayores intereses económicos para proteger. También la situación militar ha cambiado. Hay más fuerzas de defensa en la isla. Ahora existe la posibilidad de aumentar la presencia militar por vía aérea porque hay un aeropuerto en las islas con mayor capacidad que el anterior.

P.: ¿No cambiaron la manera de ver las cosas en Gran Bretaña después de 20 años? Es decir, ¿no cambió el concepto imperial?


A.T.:
Es una pregunta interesante y difícil de responder. La impresión que yo tengo es que la opinión pública británica, en el año 1982, pensaba que ya había descolonizado. Que Gran Bretaña había sabido descolonizar esas grandes colonias que tenía justo después de la Segunda Guerra. Inglaterra es una isla, las Malvinas son islas. Los grandes procesos descolonizadores fueron en países donde la mayoría de la población quería la independencia y no eran de origen británico. Las Malvinas eran como una especie de anacronismo histórico al parecer enteramente poblada por gente de ascendencia británica.

•Críticas

P.: ¿Cómo fue la relación entre el gobierno británico y la BBC durante el conflicto? Sé que hubo varios cortocircuitos.

A.W.:
La BBC tiene un estatuto que garantiza independencia editorial. Y fuimos criticados muy severamente por el gobierno por la cobertura que hicimos de la guerra. En especial, por un programa basado en entrevistas con un grupo de gente, incluyendo miembros del Parlamento, que se oponían a la solución militar. Por esto el gobierno reaccionó criticando a la BBC en público, diciendo que era inaceptable hacer un programa de ese tipo cuando había tropa británica arriesgando su vida.

A.T.:
Otro de los temas por los que se nos criticó duramente fue por una cuestión meramente semántica. En todos los programas de la BBC se hablaba de «tropas británicas» y había un razonamiento detrás de esto. La BBC trata de ser imparcial, sabiendo que la imparcialidad absoluta no existe, y si nosotros hablábamos de «tropas argentinas», también debíamos hablar de «tropas británicas». Esto no les gustó nada y nos decían que debíamos decir «nuestras tropas», lo cual era un poco la tónica de la mayoría de los diarios británicos. Otro punto fue que en determinado momento el Ministerio de Defensa decide que quiere ingresar al terreno de la guerra psicológica. Y para eso pretende empezar a transmitir en castellano hacia la Argentina, en especial para los soldados argentinos que están en las islas. La BBC se niega a tener algo que ver con eso. Nosotros ya transmitíamos en castellano pero siempre con la política de hacerlo de la forma más imparcial posible. Entonces el gobierno decide por decreto tomar ciertas frecuencias de la BBC, lanzar lo que se llamó «Radio del Atlántico Sur», que se convierte en una radio netamente propagandística con información desmoralizante para las tropas argentinas: se les hablaba del frío, de la familia, etcétera.

P.: ¿Desde dónde transmitía esta radio?

A.T.:
Desde la isla Ascensión, donde la BBC tiene una planta transmisora que fue tomada por decreto por el gobierno británico. Nos dijeron que por ley, y era cierto, tomaban el control de nuestra planta para crear la radio.

P.: ¿Qué hizo la BBC al respecto?

A.T.:
Informamos al aire que ciertas frecuencias no tenían nada que ver con la BBC.

A.W.:
Un serio problema tuvo Peter Snow, un periodista de televisión de la BBC bastante famoso especialmente en épocas de guerra por cómo presenta los conflictos y cuadros de situación. El estaba haciendo un análisis del conflicto y dijo: «Según las fuentes argentinas está pasando tal cosa», «y según las fuentes británicas está pasando esta cosa», «si ud. decide creer en lo que dicen los británicos es lógico que pase tal cosa». Por esta última frase fue criticado severamente por el gobierno británico, porque ¿cómo podía ser que un periodista británico pudiera poner en tela de juicio lo que decía el gobierno?

P.: ¿Cómo reaccionó el pueblo inglés ante la situación de este periodista. ¿Se volcaba a comprar el diario sensacionalista «The Sun», o consumía más los programas de la BBC?


A.W.:
Compraba el diario «The Sun».

A.T.:
Parte de la credibilidad de la BBC
esta basada en decir cosas no populares.

P.: ¿Tienen conocimiento de un informe que afirma que la cantidad de ex combatientes ingleses muertos por suicidio después del conflicto es más alta que la cantidad de combatientes muertos durante la guerra?


A.T.:
Yo no creo que para las tropas británicas esa guerra haya sido un paseo. Desde ningún punto de vista. La Task Force casi fracasó. En determinado momento pudieron haber pensado que sería un paseo. Hasta que les hundieron el Sheffield. Las fuerzas argentinas, especialmente la Fuerza Aérea, golpeó a la Task Force muy duramente.

A.W.:
La guerra es horrible desde cualquier bando. De ninguna manera ésta fue una campaña fácil para el ejército británico.

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