17 de mayo 2001 - 00:00

Polémico: un informe dice que delito sólo creció 6%

Pese a la escalada de robos, tomas de rehenes y homicidios que se suceden a diario, un informe del gobierno asegura que fue escaso el crecimiento del delito. Está realizado en base a denuncias registradas en la Policía, Gendarmería y Prefectura. Sin embargo, expertos aseguran que esa radiografía no refleja la realidad de lo que ocurre. También sostienen que 60 por ciento de las víctimas de un delito no hace más la denuncia.

Vecinos de la Capital Federal reclaman medidas de seguridad
Vecinos de la Capital Federal reclaman medidas de seguridad
Mientras se suceden las críticas contra el gobierno nacional y los legisladores por la ausencia de una política global contra el inusitado crecimiento del delito en el país, un informe que maneja la Dirección Nacional de Política Criminal da cuenta de que el delito creció sólo 6 por ciento. El estudio toma como referencia los años 1999 y 2000 y está basado en las denuncias registradas por la Policía, Gendarmería Nacional y Prefectura en todas las provincias.

El informe (por cierto, bastante polémico) contrasta sobremanera con una realidad que indica que cada 3 minutos se produce un hecho delictivo en cualquier punto del país.

Pese a ello, una lectura de esta radiografía del delito permite inferir algunas cuestiones por lo menos curiosas: en una provincia como Buenos Aires, con más de 14 millones de habitantes, el año pasado sólo hubo 193.444 denuncias por delitos contra la propiedad; 55.374 contra las personas (esto es, homicidios dolosos y culposos) y sólo 2.458 delitos contra la honestidad (violaciones, delitos contra el honor).

En este ranking de violencia, le sigue la Ciudad de Buenos Aires, con 143.843 denuncias por delitos contra la propiedad y 24.351 contra las personas.

Sin embargo, y pese a estas estadísticas, lo cierto es que la escalada de violencia desatada en los últimos años hace imposible creer que solamente esa cantidad de delito se haya producido en un año. Ejemplos sobran, como para justificar esta apreciación. Sólo en los últimos meses de este año, hubo más de 30 robos a bancos con la modalidad de «robo express», y 17 policías federales murieron en enfrentamientos con los delincuentes; 2000 fue el año de los rehenes (y éste lo sigue siendo), con, por lo menos, 30 casos ocurridos en distintas provincias. Los asaltos, los «robos salidera», violaciones, asesinatos y otros tantos se multiplican día a día.

• Sin denuncias

Los expertos coinciden en que estas estadísticas no reflejan lo que está ocurriendo en la Argentina. Explican que la cantidad de hechos delictivos que no figuran en este estudio se debe a que la gente no realiza las denuncias. Se estima que algo más de 60 por ciento de las personas que fueron víctimas de algún tipo de delitos directamente tomó la decisión de no denunciarlo. Algo realmente grave, porque también implica que la gente desconfía no sólo del accionar de la Policía, sino de quienes imparten justicia. Se puede leer también una crítica solapada hacia la actuación de quienes hoy deben procurar seguridad a través de leyes que actúen como mecanismo para frenar una delincuencia cada vez más violenta.

En Estados Unidos (ejemplo que podría imitarse), hace pocos días, el presidente
George Bush propuso perseguir con más dureza a los delincuentes que usan armas de fuego, sin aumentar el control de su venta. Si bien Estados Unidos es uno de los países más violentos del mundo, existe toda una planificación política destinada a brindarles seguridad a sus ciudadanos. El proyecto que presentó Bush, por caso, contempla un aumento del presupuesto para la seguridad y la contratación de más de 700 fiscales, que serán los encargados de investigar y perseguir a los delincuentes. Este mecanismo, que ya había sido puesto en práctica en los últimos años de gestión de Bill Clinton, le permitió al gobierno reducir, en una década, 20 por ciento los delitos violentos que se comenten en ese país.

En la Argentina, los legisladores hace una semana decretaron la muerte de la ley del «2x1», que ya dejó a más de mil presos considerados peligrosos en libertad y que podría excarcelar a por lo menos 10 mil más en los próximos meses. Los legisladores terminaron con esta ley (que, francamente, daba impunidad a la delincuencia) después de seis años de reclamos de la gente. Tras esa resolución, no hubo nada más, pese a los pedidos de endure-cer la legislación para atenuar el delito.

Otra de las cuestiones que permite leer el informe es para prestar atención.
Hubo un fuerte incremento de los hechos delictivos en provincias como Chubut, Formosa, Jujuy, Río Negro, Salta y Santa Fe, sólo por mencionar algunas de las más destacadas.

Según este informe,
en Chubut aumentó 22,9 por ciento la cantidad de denuncias en el período que abarca los años 1999-2000. Mas grave aún, en Jujuy se incrementó 289,8 por ciento (de 7.106 delitos registrados en 1999 las denuncias pasaron a 20.595 en 2000). Santa Fe siguió una progresión similar, ya que de 73.968 denuncias realizadas en el '99, en el año 2000 pasaron a 89.150.

• Desocupación

Se estima que el aumento del delito en Jujuy o en Salta puede estar relacionado con el alto índice de desocupación que ha llevado a esas provincias a permanentes estados de convulsión social. Visto de este modo, el fenómeno descrito parece ser la causa que explica el crecimiento del delito. Sin embargo, esta definición no convence a muchos que se inclinan más por afirmar que este incremento tiene que ver más con la ausencia de políticas de seguridad.

El informe también señala como común denominador que la mayoría de los delitos que se comenten tiene que ver con robos y hurtos a la propiedad privada. En este sentido, la radiografía delictiva muestra que cada vez son más los delitos de este tipo.
Por caso, en Córdoba, durante 2000, hubo 2.500 denuncias más con respecto al '99. En esa provincia mediterránea se mantuvo la constante de delitos cometidos contra la propiedad y contra las personas. Y, según está detallado, de 104.362 denuncias registradas se pasó a 116.250, es decir, hubo un incremento de casos denunciados de 11,3 por ciento.

En el caso de
Santa Fe, fueron 10 mil las denuncias que se registraron en solo un año.

Como contrapartida, la provincia de Buenos Aires, de 312.292 hechos delictuosos registrados en 1999, el año pasado pasó a tener 301.910 denuncias. ¿Puede afirmarse que bajó el delito en una provincia tan densamente poblada y con un abanico importante de diferencias sociales? La duda está planteada.

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