24 de enero 2002 - 00:00

Apple se viste de plano

Apple se viste de plano
De acuerdo, tal vez sea una ligera exageración. O tal vez una exageración desmedida. Lo cierto es es casi imposible no contagiarse del entusiasmo que destila el presidente de Apple, Steve Jobs; con un fervor casi religioso Jobs nos ilumina con las virtudes de la ultrasecreta, deslumbrante e insólita computadoraque nos muestra. Es la nueva iMac, el modelo sucesor de la computadora en colores caramelo que se vendió como pan caliente, la que revivió las ventas de Apple y marcó el retorno del jefe y cofundador de la empresa, con más ímpetu que nunca. Esta nueva iMac, afirma Jobs, “s lo mejor que hemos hecho en nuestra vida” Claro que es Steve Jobs quien habla, y siempre dice lo mismo con cada producto que está a punto de lanzar. Para él todo lo que hace es una revolución. Pero lo que Apple y él hacen siempre acaba siendo copiado por el resto de la industria de la computación, incluyendo sus errores. ¿Qué pasa si no es usted un feliz propietario de una Mac? Preste atención, porque Jobs casi siempre indica por donde van a ir las cosas en el futuro.
Y encima, ahora está hablando en serio.Desde hace algún tiempo ya se hacía necesaria una revolución. El ramo de las computadoras está pasando por muy malos momentos y todos los fabricantes están en una guerra despiadada para recortar costos y ofrecer la máquina más barata. Es decir, todos excepto Apple.
La arriesgada apuesta de Jobs es que el cree que el consumidor necesita algo para controlar su vida digital. Y eso sólo se puede lograr ofreciéndole la computadora más avanzada, elegante y fácil de usar. Jobs afirma que éste es el mejor momento posible. Estamos rodeados de reproductoras MP3 y cámaras fotográficas y de video que se están haciendo cada vez más complicadas de usar, no más sencillas. Aquello que pudiera conectarnos con todos nuestros artilugios debe ser un verdadero núcleo digital, una computadora especialmente diseñada para hacernos la vida más fácil. Tal es la intención de Apple, algo que nadie más en el ramo está haciendo.
Así que al diablo con la recesión. Si se construye un nuevo modelo, los clientes vendrán. “n nuestro negocio, el sólo hecho de sobrevivir ya es una victoria” explica Jobs. “ nosotros vamos a sobrevivir innovando” Antes de que el lector se levante y empiece a aplaudir debería considerar lo siguiente: Apple lleva innovando y sorprendiendo a la industria desde que Jobs volvió a la empresa en 1997. Pero aún así ha debido luchar para conservar su porción de mercado, que de por sí es pequeña. Estamos en un momento en que la niña de los ojos de Jobs verdaderamente necesita un gran éxito comercial.
Tal vez la nueva iMac lo sea. TIME la probó recientemente. Como tantos otros modelos nuevos de computadoras, la nueva iMac tiene una pantalla plana. Pero a diferencia de otros monitores planosque ocupan un muy necesario espaciode escritorio, éste flota en el aire, sobreun soporte metálico articulado.
También está enmarcado por un “alo”de plástico traslúcido, con el que se puede jalar la pantalla para acercarla, o empujarla para que no estorbe. Jonathan Ive, jefe del laboratorio de diseño industrial de Apple, explica que fue diseñada para ser tocada, para “iolar el sacrosanto espacio del monitor” El soporte articulado se dobla sin perder el ángulo de la pantalla. Es también la conexión a la computadora en sí misma, una semicircunferencia de apenas 26,4 cm de diámetro, o poco más que medio melón.
Pero la cuestión estriba en si va a ser suficiente para cambiar el curso de Apple. La iMac original vendió más de 6 millones de unidades desde su lanzamiento en mayo de 1998, y en los dos años siguientes provocó un aumento del 400% en el valor de las acciones de la empresa. También fue el primer éxito de Jobs desde su retorno a la empresa en 1997, tras 12 años de exilio. Pero últimamente las acciones de Apple han vuelto a precios más moderados, y las tiendas ya clamaban por algo que estimulara las ventas. En este contexto Jobs necesitaba dar con algo nuevo.
De todos modos, tampoco se puede decir que la situación de Apple sea difícil. La compañía tiene más de 4.000 millones de dólares en efectivo —uficiente para guarecerse de lo peor de la recesión— y su deuda es relativamente reducida. Además cuenta con millones de usuarios fanáticamente leales, que solo dejarán sus Macs al exhalar su último suspiro. Sin embargo, los ingresos anuales de Apple han caído de 8.000 millones a 6.000 millones de dólares, y la cuota de mercado de la empresa sigue reduciéndose ante un mundo dominado por Microsoft e Intel. Poco más del 4% de las nuevas computadoras personales que se venden en EE.UU. son Mac. Y en el ámbito internacional, la cuota de Apple ha bajado a menos del 3% del mercado, en comparación con el 5,2% que tenía hace cinco años. Las demandas antimonopolio contra Microsoft quedaron por ahora postergadas, y el nuevo sistema operativo Windows XP es más estable y simple que nunca, de forma que Apple se enfrenta a fuertes presiones para atraer fieles a su causa.
En el cambiante ramo de la computación, cualquier error puede ser fatal. Jobs, un perfeccionista cuando adopta un proyecto, tiende a guiarse más por corazonadas que por técnicas de márketing. Algunos analistas piensan que Apple debería olvidarse de la innovación y dedicarse a diseñar computadoras más baratas, y sería un buen paso sacar al mercado una iMac de 500 dólares. Otros opinan que la empresa debería hacer frente a la competencia e ir más allá de la PC, produciendo aparatos para Internet, computadoras de mano o agendas electrónicas (PDAs,
personal digital assistants). Pero la corazonada de Jobs es que aún queda mucho por explotar de las computadoras personales, y que de hecho lo que desea la gente es tener una mejor. En otras palabras, una Mac.
Cuando un proyecto importante de Jobs está a punto de concluir, siempre llega el momento en que suspende todo y exige que se rehaga desde un principio. Hay quienes dicen que esto es más bien patológico, un síntoma de un perfeccionismo enfermizo o de su incapacidad para desprenderse de algo.
“acía lo mismo con los filmes de los Estudios Pixar” recuerda Jobs en relación a la empresa que dirigió entre 1986 y 1996. Y lo volvió a hacer cuando Jonathan Ive le presentó un modelo de plástico de lo que sería la nueva iMac. Era muy parecida al modelo anterior, sólo que más esbelta, casi anoréxica. “o tenía nada de malo”recuerda Jobs. “staba bien. De verdad, muy bien” En realidad la detestó. No está demás decir que Ive es el genio afable que diseñó, entre muchos otros éxitos comerciales, la iMac original, el extraterrestre reproductor de música iPod, el ligero pero muy resistente PowerBook, hecho de titanio, y la computadora Cube, similar a un cubo de hielo.
En vez de aprobar el prototipo, Jobs se tomó el resto del día libre y se fue a casa, donde citó a Ive. Pasearon por el huerto de 1.000 metros cuadrados de Laurene, la esposa de Jobs. Fue ahí donde éste describió el ideal platónico de la nueva máquina. “ada elemento debe ser lo que es” dijo a Ive. “'bfDe qué sirve una pantalla plana si vamos a poner todo ese engorro por detrás? ¿Para qué colocar la computadora sobre su costado, si realmente quiere ser horizontal y estar sobre el suelo? Cada elemento debe ser lo que realmente es” En vez de asemejarse a la antigua iMac, debería parecer una flor del huerto. “uiero que parezca un girasol” pidió Jobs.
Otros se habrían ofendido, pero no Ive. De padre orfebre, le gusta decir que el diseño industrial es una “arrativa del producto. Considero que las superficies, materiales, acabados y arquitectura del producto en realidad están narrando una historia más importante” Explica que la historia que la iMac debía narrar era la de una pantalla plana tan ligera, fluida y libre que casi podría volar. En cuestión de un día presentó un buen boceto. Sin embargo, diseñar la máquina de manera que todo el equipo cupiera en el pequeño espacio que Jobs quería, tomó casi dos años.
Según Jobs, el mundo está pasando a la tercera etapa de la computación personal. (Para quienes no sepan cuáles fueron las otras dos, les diré que la primera fue de la utilidad: máquinas pensantes que se usaban para procesar palabras, trabajar con hojas de cálculo o crear gráficos. La segunda etapa fue conectar todas estas computadoras mediante Internet). Y ahora estamos entrando a la siguiente era: usar computadoras para orquestar todos los equipos digitales que han entrado a formar parte de nuestras vidas.
Para clarificar su discurso Jobs traza un diagrama de círculosconcéntricos. En el exterior dibuja aparatos y explica que “stamos rodeados de cámaras digitales y de video, reproductores de MP3, computadoras Palm, teléfonos celulares, reproductores de DVD” En el círculo interior, dibuja una computadora. “lgunos de estos aparatos son muy útiles por sí solos, aunque con una computadora funcionan mejor. Y hay otros que de nada sirven sin una computadora personal, y por computadora personal me refiero a una Mac” Luego frunce el ceño y dirige una mirada ya legendaria y que significa “on mucha atención” “reemos que la próxima gran era será la de la computadora personal que funciona como núcleo digital de todos estos aparatos”
Tómense como ejemplo las cámaras digitales, que a pesar de la recesión se vendieron mucho mejor de lo esperado en 2001. “l problema” explica Jobs, “s que en cuanto las conectas a tu computadora comienza el problema. Es todo un desastre, y decidimos que nosotros teníamos la clave aquí para poder aportar algo y dar soluciones”
Si la nueva iMac funciona tal y como se espera, simplificará nuestras vidas digitales como ninguna otra máquina. Una iMac cuesta más o menos lo mismo que una PC con pantalla plana y grabador de DVD, pero funciona mucho mejor, en parte porque Apple incluye gratuitamente los programas principales ( iTunes, iMovie, iDVD y, a partir de esta semana, iPhoto) que nos darán control sobre nuestras vidas creativas. En realidad hacen lo mismo que otros softwares para PC, pero lo hacen mejor.
El secreto de Apple, que seguramenteproviene de lo que Jobs conoce de budismo Zen, es saber qué debe simplificarse y qué no. En el complejo mundo de las computadoras, a veces mientras menos cosas haya, mejor.
Por ejemplo, iPhoto es un programa para trabajar con fotografías digitales, y es superior a todo lo que hay en el mercado para aficionados. Al conectarse la cámara a la iMac, las fotografías se archivan automáticamente; las imágenes quedan organizadas por “ollo”y se archivan juntas como imágenes desplegables, a semejanza de una hoja de contacto de negativos. Un selector a un lado de la hoja de contacto permite examinar cientos de fotos de una sola ojeada, y aumentar cualquiera de ellas, lo que facilita la tarea de hallar la que se buscaba. Esto es mucho más eficiente que la alternativa para PC, donde es necesario guardar las imágenes nombrándolas una por una (“lla en la playa”, o aceptar los engorrosos nombres que asigna automáticamente la computadora, como A2393745. La iMac facilita igualmente la manipulación de video (cuando se quiere reducir 90 minutos de un recital o un banquete de oficina a un corto de 3 minutos), al contar con un chip rápido G4, como las máquinas profesionales de Apple. Una vez creada la obra de arte (con el programa iMovie), se puede
quemar a un DVD (con iDVD, por supuesto). EL modelo más caro, de 1.800 dólares, lleva incorporado el quemador de DVD. Es muy difícil hacer una comparación perfecta entre una Apple y una PC, pero una computadora Dell Dimension 8200 equipada con pantalla plana y grabadora para DVD (además de un poderoso procesador Pentium 4 y mucho más espacio disco duro) cuesta 2.200 dólares y ocupa gran parte del escritorio, y también del suelo.
Pero si las PCs son más toscas que las Mac, tienen la virtud de ser más comunes. Apple ciertamente produce las computadoras más innovadoras y sencillas, pero el consumidor prefiere tener lo que usan los demás: PC grandes y baratas que usan Windows.
Algunos analistas opinan que Apple debería olvidar la innovación, y que Jobs haría bien en dejar sus principios y estrechar relaciones con el mundo de Windows e Intel. Según Al Gillen, un analista de la consultora IDC especializado en Apple, “a cuestión ya no es saber qué producto es mejor, sino en qué mundo se quiere trabajar” Es decir, si alguien usa Windows en la oficina, seguramente también lo usará en casa. Hay quienes dicen que en vez de incluir excelentes aplicaciones en las iMac, sería mejor que Apple incluyera un emulador de Windows para que sus computadoras aceptaran programas de PC. Pero Internet fue diseñada para aceptar todo tipo de computadoras, y desde hace mucho ha sido un instrumento muy valioso para que las máquinas de Apple sean compatibles con cualquier otra. Es cierto que la mayoría de los programas salen primero para Windows
_1999 Llega el iBook, una portátil a prueba de balas pensada para el mercado escolar
y después para Mac, pero ya no es tan importante como antes. Los programas más comunes, como Microsoft Office, tienen versiones para Mac. Y en lo que se refiere a juegos, la tendencia no es hacia computadoras sino hacia consolas especializadas como GameCube, Xbox y PlayStation2.
Carl Howe, de la consultora Forrester Research, piensa que Internet en realidad dio ímpetu a Apple en la guerra de plataformas. “e parece perfectamente posible que Apple duplique su porción de mercado” opina basándose en un reporte de Forrester, donde se muestra que Apple tiene el mayor índice de satisfacción y compras entre las grandes empresas de Estados Unidos. No pareció importar mucho que se tuviera que pagar más por una Apple (aunque el sobreprecio se está reduciendo). Según Howe, “l precio es el último recurso del comercializador. Es lo que se vende cuando no hay nada que te diferencie de los demás”
“ada vez que hemos innovadoel mercado, nuestros clientes han respondido con fuerza” dice
Jobs, afirmando que aumentar la porción de mercado no es tan difícil como parece. “asta con atraer a 5 de cada 95 que usan PCs” Y eso también le daría mucho más espacio de maniobra. La iMac original hizo que muchos se pasaran a Apdeple. Además, si todo va conforme a lo planeado, basta con que Apple sobreviva para que se expanda a otros campos. Jobs cree que de la reestructuración que se está dando en la industria de la computación Apple será uno de los cuatro fabricantes que resistirán (los otros serán Dell, Sony, y una de entre Compaq y Hewlett Packard). Apple compite agresivamente contra Sony, que además de fabricar computadoras con diseños audaces (“'a1No hacen más que copiarnos!”, también produce varias líneas de aparatos digitales. “i se trata de categorías de productos, prefiero competir contra Sony que contra Microsoft” Y esto es porque Sony depende de otras empresas para fabricar su software. “omos la única empresa que posee el paquete completo: hardware, software y sistema operativo. Tenemos toda la responsabilidad de la experiencia del usuario, y por eso podemos hacer cosas que para los demás son imposibles”
Un ejemplo es el iPod, el elegante reproductor musical de Apple y su más reciente incursión en el ramo de la electrónica de consumo. Según Jobs, su empresa está a punto de superar las mejores previsiones de los analistas, ya que se calcula que vendió un volumen de 50 millones de dólares tan sólo en el último trimestre de 2001. Este minúsculo reproductor de MP3 es tan popular que la gente está comprando Macs solamente para usar el iPod.
¿Tiene Apple pensado abarcar otros campos, además de la computación? “Tenemos algunas ideas” comenta Jobs, y añade que entrarán en aquellos mercados donde “reemos que podemos aportar algo” ¿En qué, por ejemplo? Aquí Jobs hace una pausa, sonríe y prefiere no hablar. Es obvio que ya tiene algo en mente. Seguramente dirá que es lo mejor que ha hecho Apple en toda su historia.
—plainInformes de Rebecca Winters/Nueva York

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