Charlas de quincho

Secciones Especiales

Semana con sacudidas políticas varias, desde la estratégica sucesión de la ministro de Justicia, Marcela Losardo con la indefinición que anoche continuaba, hasta los renovados incendios en sur con visita al lugar del propio presidente Alberto Fernández; pasando por el llamativo preacuerdo de distintas fuerzas de derecha y liberales que intentan configurar “Vamos”, y el lanzamiento de Peronismo Republicano, bajo la batuta de Miguel Ángel Pichetto, lo que obliga a repensar el tablero partidario con miras a las elecciones. Ni la pertinaz baja del dólar “blue”, ni el 8º aniversario de la consagración de Jorge Bergoglio como papa Francisco, ni los anuncios sobre más subas de los combustibles lograron desplazar ni un milímetro a los 4 temas centrales, que fueron eje de todas las mesas durante un nuevo fin de semana espléndido para el turismo y los asados, pero muy malo para la producción que sigue profundizando las pérdidas de cosechas por la seca. Al menos, así fue hasta las últimas horas cuando la escalada de la inseguridad presidencial en el sur, cobró ribetes de escándalo y, seguramente, se impondrá en el temario de los próximos días. Para completar, se siguen sumando, libros: ahora le toca a Macri, mientras se prorrogó la emergencia sanitaria hasta el 31 de diciembre próximo, y el distanciamiento social (DISPO) hasta el 9 de abril. Veamos:

Sucesión

Casi tema único. Como era obvio, las discusiones de todo el fin de semana giraron en torno a quien ocupará el trono del Ministerio de Justicia. Pero la cuestión fue más allá de los nombres que hasta ahora, tuvieron mayor condimento de fantasía periodística que de “runrún” real. Entre jueces lo que primó fue saber qué perfil tendrá el sucesor de Marcela Losardo. Varios evaluaron que la demora en su designación obedecía no sólo a la indefinición presidencial, sino a la ausencia de entusiasmo que generaban los candidatos en Cristina de Kirchner. Magistrados veían como única opción viable que Juan Martín Mena “herede” por sucesión el Ministerio. Sería una forma lógica para definir un cargo con muchas áreas sin beneficio de inventario: el SPF, la Secretaría de Derechos Humanos, el nexo con el Consejo de la Magistratura. Mena tiene terminal en el Instituto Patria y buen diálogo con camporistas y albertistas en funciones. Es un activo mayor que el de la outsider Marisa Herrera –a la que inexplicablemente le guardan rencor Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de los tiempos del remozado Código Civil y Comercial-, del “recién llegado” al kirchnerismo Martín Soria. O más aún que el massista Ramiro Gutiérrez. Hubo otros nombres que circularon pero ninguno con peso diferencial. En un tramo poco destacado de la entrevista de Alberto Fernández cuando anunció la salida de Losardo, el Presidente dijo que el cargo era muy difícil de ocupar con la interferencia de él mismo en esa materia. El movimiento, ¿será un sinceramiento de que más allá de los nombres es el Presidente el verdadero ministro? O tal vez, ¿implica la salida de Losardo que en realidad es Alberto F. el que abandona ese rol?

Héroes vs. fracasados

“¿Se dieron cuenta que aunque el asunto de las vacunas (contra el Covid) está entre los que más preocupan a la gente, el eje político se ubica ya en otra dimensión, o dimensiones?”, preguntaba un ex embajador en la coqueta vereda de la Rosa Negra en San Isidro, adonde un grupo había recalado tras el acto de San Miguel donde Miguel Ángel Pichetto había lanzado Peronismo Republicano, su nueva agrupación, con presencias diversas. Es que por un lado, amigos de siempre como el salteño Juan Carlos Romero, se alternaban con el misionero Ramón Puerta, o con Eduardo Menem (el principal besamanos de la jornada), mientras que en otro sector alternaban los radicales Hernán Lombardi, o Jorge Enríquez, además de varios liberales, demócratas progresistas, algún ex UCeDe que sobrevive y otras vertientes, derivadas de la muy larga vida política del exsenador. Sin embargo, y sin dudas, lo que primó fue el peronismo “disidente” y, aunque se cuidó mucho que no hubiera escudos, marchita o “figuras” en el escenario, el tono de las presentaciones, la “mística” de origen Justicialista y los “tiros por elevación”, no dejaron lugar a dudas. Por si algo faltaba, las dos ovaciones de la jornada, de parte de los dos millares de asistentes: al expresidente Carlos Menem recientemente fallecido, y a las Fuerzas Armadas, terminaron de definir las presencias y objetivos. Así, el Club de Rugby Indios, de San Miguel, se constituyó en uno de los primeros actos políticos de rebeldía (contra las restricciones de la pandemia), y el entusiasmo “presencial” de los asistentes, que se manifestaron contra el Zoom, fue casi un grito de guerra, prolijo (Pichetto no hubiera admitido otra cosa), pero muy claro: “Somos el peronismo de Perón. Eso somos nosotros. Eso no son ellos”, señaló el dirigente, que había sido precedido por Claudia Rucci, por Romero, y por el exintendente Joaquín de la Torre (que anunció su precandidatura a gobernador de Buenos Aires). la “educación secuestrada’ (por Baradel), el “Estado eficiente” vs. el “Estado presente”; la ”guerra contra el pobrísimo a partir del mundo del trabajo”, o “sin empresas no hay trabajadores”, fueron algunas de las varias sentencias de fondo que quedaron flotando en el ambiente. Sin embargo, tal vez en una de las frases finales, señalando que “hay que cambiar la visión de ver héroes, donde sólo hay fracasados”, fue la más enigmática y discutida, con aparentes destinatarios muy distintos según quién la interpretaba….

Derecha y las PASO

Otro movimiento en el terreno de la política levantó polvareda en la semana cuando algún miembro de la Mesa de Enlace (como dieron en llamar a la agrupación de varios dirigentes republicanos, del liberalismo, derecha, demócratas, autonomismo, etc.”no” peronistas), entre los que reportan el exministro Roque Fernández; José Antonio Romero Feris; o Javier Milei, entre otros, dejó que trascendiera una foto que inducía a entrever un acuerdo que, si bien estaba en avances, aún no termina de cerrarse, y que preocupa especialmente a las líneas más tradicionales del PRO, ya que se estima que puede constituir el sector que recoja los votos de los macristas más desilusionados. Las posiciones más divergentes, hasta ahora, se centran entre el controvertido economista José Luis Espert, y el excandidato a presidente Ricardo López Murphy quien condicionó la presencia de Republicanos Unidos donde él actúa, a que Espert acepte “formalmente” las PASO internas que permitan dirimir quienes serán los candidatos que la gente prefiere para las próximas elecciones; y que los acuerdos sean válidos en “todo” el país, y no sólo en algunas circunscripciones. Hasta ahora, y con crujidos en el medio, la reunión para intentar sellar algún acuerdo, se volvió a postergar al miércoles.

Aniversario con quejas

“Desde fin de año que no se consigue alambre en el norte, faltan dólares para comprar insumos, no tenemos ni cartón para envases y cajas, y ahora encima vuelve a aumentar la nafta”, se quejaba un distribuidor de insumos en la terraza del peruano Amazonia Brasas, en Palermo Hollywood. Entre ceviches, causas, y aguaditos, los convidados desgranaban sus pesares, que no son pocos a partir de las limitaciones para acceder a los dólares necesarios para importar insumos o materias primas básicas, y que están dando lugar a dos situaciones bien claras: faltantes de productos (se nota más en las góndolas), y los recursos de amparo que se siguen sumando para intentar quebrar las restricciones de acceso a la divisa que, por otra parte, continúa mostrando una particular debilidad que ya la llevó hasta al mercado invertido, y donde el “blue” se va a acercando peligrosamente a los $140. Mientras degustaban delicias, uno de los comensales recordaba, nostalgioso, los 245 años de La Riqueza de las Naciones, el emblemático libro de Adam Smith, como destacó días atrás el historiador Fernando del Corro, y otro aludía a una conmemoración mucho más cercana, como los 8 años de papado de Francisco I, o Jorge Bergoglio, como lo conocieron los argentinos. La conversación se tornó mucho más seria cuando cayó en los 7 incendios simultáneos del sur (entre 50 y 100 km entre uno y otro), daño irreparable de vidas humanas, inconmensurable para la naturaleza (un ciprés lleva 300 años para lograr ese crecimiento), y que sorprende tanto por la falta de previsión en equipos para controlar un siniestro de tal magnitud, como por la ausencia de información estratégica de parte de las autoridades de inteligencia, al punto que hasta el propio presidente Alberto Fernández estuvo en riesgo cuando visitó la zona con los gobernadores de las provincias afectadas (Neuquén y Río Negro) que fueron atacados por grupos radicalizados, que se mezclan con los autodenominados mapuches, que desconocen hasta la soberanía argentina sobre las tierras que pretenden intrusas y que, hasta ahora, contaron con la “blandura” de las autoridades nacionales encargadas de poner fin a esa situación. Ni siquiera el titular de Ambiente, Juan Cabandié, que había estado un par de días antes, dio hasta el momento alguna clase de explicación más allá de destacar que “hubo intencionalidad” en los incendios…..De más está decir que el asunto escaló geométricamente y seguramente se convertirá en el tema central de los próximos días.

Dejá tu comentario