Charlas de quinchos

Secciones Especiales

Mensajes cruzados llegan desde sectores del oficialismo a Martín Guzmán. La jueza María Servini, presionada para frenar habilitación de sellos. Semana corta con un 9 de Julio complicado por delante.

Sin duda, la remoción de las restricciones que impedían traer las vacunas contra el covid de todos los destinos posibles fue la gran noticia de una semana conmocionante. Pocas apariciones de Alberto Fernández y mayor perfil de Axel Kicillof y Cristina de Kirchner. También mensajes cruzados que está recibiendo Martín Guzmán. La segunda sacudida vino de la mano de la ahora malograda candidatura de Patricia Bullrich en el PRO, que allanó el camino para ordenar también a la oposición muy golpeada por las internas que, aunque aliviadas, prometen seguir. Desconcertados, los radicales apuestan ahora a un emergente, Facundo Manes, que también causó malestar entre varios que venían trabajando para los cargos. De esto, y de otros varios temas (como los varados en el exterior, el derrumbe en Miami, las restricciones para importar, el dólar, los actos y movilizaciones del próximo 9 de Julio, etc.) se habló en los quinchos que, al menos este fin de semana pasado, gozaron de un mucho mejor clima, soleado.

Dardos. Dos menciones para el dardismo político bien entendido. La primera le pertenece a la actual vicepresidenta y se dirigió, de forma subterránea, al ministro Guzmán. El segundo fue el (dardo público) de Guzmán para el gobernador provincial Kicillof. En pleno discurso por el relanzamiento del programa Conectar Igualdad, la mandataria había cargado ya contra el Gobierno de Macri por discontinuarlo, mientras que a la oposición le había reclamado “discutir en serio a través de propuestas y de la política”. La escuchaban el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, junto al gobernador Axel Kicillof. Fue en ese contexto que Cristina espetó sobre el rol de la oposición: “… se crean climas, se arman denuncias, esto tiene que terminar, cuando un ciudadano prende el televisor se le torna insoportable lo que se escucha. Son todas generalidades, condenas, sarasa y denuncias que redundan en una Argentina de oportunidades perdidas, como esta de no continuar con el plan Conectar Igualdad”, completó. No fue la única vez que mencionó la palabra “sarasa”. La utilizó varias veces durante esa tarde, lo que llamó la atención, debido al amplio vocabulario con que usualmente cuenta la vicepresidenta y con la intención de pasar por esa palabra. Y es que cuentan los propios que cayó bastante mal en el núcleo duro del Instituto Patria que el ministro Guzmán diera a conocer a la prensa las cartas que cruzara con el Club de París, en las que además de evidenciar su manejo de los tiempos, buscó poner el eje en la “tasa de interés excesiva” que fue acordada allá por 2014, es decir, un acuerdo llevado adelante por Kicillof. Para los improvisados analistas, la intervención de CFK fue una especie de tiro por elevación a la gestión del niño mimado de Stiglitz, como diciéndole que todo precio pactado con el FMI “es político”. Volviendo al juego de palabras, Cristina repitió varias veces que a ella no le gustaba “sarasear”, con lo que definitivamente se marcó la alusión a la desafortunada mención ante los micrófonos abiertos del Congreso ocurrida ya hace varios meses, cuando al ministro Guzmán se le escapó, mientras le hacía la broma al titular de la Cámara de Diputados...

Palomas sobre Halcones. En la oposición política comienza a prevalecer el ala “paloma” sobre los “halcones”, pero el poder económico-mediático se endurece y confronta. Dos hechos: por un lado, las declaraciones de la UIA contra la suspensión de despidos y la doble indemnización. Por otro, la convocatoria de las patronales agropecuarias a movilizarse el 9 de julio contra la regulación del mercado de carne vacuna y el cambio de régimen de la Hidrovía. El héroe menos pensado termina siendo Luis Etchevehere, quien se convirtió esta semana en el adalid de la embestida agropecuaria contra el Gobierno (al ritmo que avanzan las causas judiciales en su contra). El ataque se funda en dos rumbos que al poder económico le desagradan: uno, la protección contra el despido favorece la capacidad de negociación de los sindicatos en las paritarias salariales y consecuentemente avanza una mejor distribución de la renta industrial. Dos, la intervención directa en el mercado de exportación productos agropecuarios a través de regulaciones y control de la logística se dirige a un mejor reparto de la renta agraria. Dos rumbos que están resueltos a confrontar y como contracara, tres hechos positivos: el discurso de Cristina fijando un recorrido de mediano plazo, sumado a la decisión de 130 países de fijar un impuesto global a las ganancias multinacionales y la capacidad indirecta del BCRA para frenar la escalada del dólar “blue”.

Cepo electoral. Aparecen fuertes presiones que tienen como destinataria a la jueza Servini y, se supone, son ejecutadas para que la magistrada ralentice la aceptación para la conformación del partido del ecónomo Javier Milei en CABA. Desde el espacio de Juntos por el Cambio, los mismos cuyo manual marca cada dos o tres términos la palabra “autocracia”, parecieran no estar dispuestos a la libertad del juego político de la democracia en las escuetas aguas del liberalismo secular. Por supuesto, el argumento es que el austríaco Milei abreva en las mismas aguas agitadas del cambiemismo recargado.

Distensión. Con mejor clima, más apertura y aceleración en la cantidad de vuelos trayendo vacunas contra el covid de distintos lugares, se registró cierta distensión en el ánimo social que dio lugar a muchos encuentros, algunos al aire libre, y otros adentro con aforos, pero que comenzaron a permitir una actividad un poco más parecida a la normal. Cines, teatros, y hasta el Colón que reabrió “presencial” con la sinfónica. La calma sin embargo, fue relativa, porque las condiciones fueron demasiado cambiantes y a velocidades infrecuentes. Entre las empresas, por ejemplo, siguieron los comentarios sobre la nueva prórroga que la AFIP anunció la semana pasada para el pago de Bienes Personales y Ganancias 2021, que ahora pasó a agosto. Según los hombres de negocios, y aunque los contadores lo venían reclamando hace rato, esto se acerca “demasiado” a la fecha de las PASO, y nunca resultó bueno para ningún oficialismo, tener que pagar impuestos justo antes de una elección. Otros temas obligados giraron alrededor de cambios en concesiones y “estatizaciones”, como la de la Hidrovía, que tienen impacto en tarifas de transporte que pueden ser de gran incidencia en el “costo argentino”. De hecho, aunque se dice que la Hidrovía pasa sólo por un año a Vías Navegables (después ya se realizaría la nueva licitación internacional de concesión), no está claro cómo se harán los exigidos trabajos de mantenimiento (el Estado no cuenta ahora ni con el equipamiento, ni con el expertisse). Algo similar ocurre con los ramales de carga del Mitre, el San Martín, etc., que acaban de ser reabiertos. “Si a esto le agregamos los hilos sueltos que se dejaron, por ejemplo, en el cierre de las exportaciones de carne, con cientos de contenedores por millones de dólares, sin destino cierto, porque olvidaron cosas, superpusieron otras, y prohibieron cortes que no debían, entonces nuestras exportaciones están en serios problemas”, se preocupan en una mesa de Avenida de Mayo, justo frente a la UIA.

Rutas. “¿Ustedes creen que el viernes se podrá circular por las rutas, o es preferible demorar las cargas?, fue una de las preguntas que más se escuchó en los zooms de empresas durante los últimos días. La inquietud no era por la conmemoración de la Independencia, ni por el feriado del 9 de Julio, sino por los movimientos de reclamo tipo banderazo, caravanas, etc. que se están armando en distintos lugares. Es que si bien uno de los actos centrales, organizado por los autoconvocados del campo, será en San Nicolás, se sabe que hay cantidad de localidades que harán lo propio en su zona, tal el caso del norte de Santa Fe, en Reconquista y Avellaneda (que nunca se calmaron del todo después de lo de Vicentin). También en Corrientes a la altura de Goya, en Córdoba, Mendoza, sudeste de Buenos Aires, etc. Y si bien no se prevén cortes de ruta, podría haber caravanas muy lentas y maquinaria agrícola en las banquinas. En realidad, la preocupación de muchos gobernadores es grande, y no por ese día, ni por los que salgan de las grandes ciudades por el fin de semana largo, sino por la escalada de reclamos en que pueden derivar. Se sabe que, sobre todo después del cierre de las exportaciones de carne, el malestar rural de “las bases” llega a reclamos de nuevas medidas de fuerza mucho más drásticas, que esta vez podrían alcanzar también a los granos, y por un lapso mucho mayor que la vez anterior, que fue sólo de hacienda y por una semana.

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