Cómo pueden hacer las pymes para conseguir fondos a corto plazo

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Los últimos días del mes o compromisos estacionales como el pago del aguinaldo se transforman en una pesadilla para muchas empresas debido a la falta de liquidez. Para estos casos existen instrumentos financieros ágiles pero que deben ser tomados considerando la necesidad de cada compañía. Las tasas altas son un punto desfavorable pero que es secundario si se tiene en cuenta que estas herramientas pueden evitar de manera transitoria un momento crítico. La buena planificación y un análisis preciso del contexto marcarán la diferencia.

Para muchas empresas pequeñas y medianas el cierre de mes se trasforma en un dolor de cabeza debido a que deben depositar sueldos para los empleados, pagar a proveedores u otros compromisos los cuales están íntimamente ligados con la cadena de cobro. Existen múltiples alternativas de financiamiento de corto plazo que pueden dar oxígeno y terminar con la preocupación estacional. Sin embargo, antes de usarlas se deben tener en cuenta algunos detalles que pueden marcar la diferencia entre la solución del problema existente o la profundización del mismo hacia futuro.

Los instrumentos más accesibles y utilizados por las empresas son el acuerdo en cuenta corriente y el crédito financiero, seguido del factoring, la compra de documentos comerciales y los préstamos financieros con garantía warrants. Cada uno posee características diferentes, es por ello que la pyme antes de tomar el préstamo debe analizar el contexto en el que está inmersa.

Pese a que exista este tipo de herramientas financieras, las empresas no deben tentarse con hacer uso de ellas constantemente porque las tasas son elevadas, debido a la inmediatez con la que se necesita el dinero. Es por ello que siempre es recomendable planificar a mediano y largo plazo y utilizar créditos más largos, que incluso algunos tienen tasas subsidiadas por el Gobierno. "Si las tasas son convenientes las pymes utilizan el crédito de manera regular, pero con la actual estructura de tasas es conveniente utilizar el crédito sólo en casos muy puntuales", indicó Federico Vaccarezza, magister en relaciones comerciales internacionales.

En este sentido, Marcos Cohen Arazi, economista de IERAL Pyme, sostiene que "se trata de alternativas para resolver requisitos de liquidez que implican un plazo de cancelación que en muchos casos es como máximo de seis meses, o a lo sumo doce meses, por lo tanto debe evaluarse la capacidad de repago que se espera tener dentro de ese mismo lapso de tiempo".

Factoring

El caso del factoring implica la formalización de un contrato por el cual la empresa cede la gestión de cuentas a cobrar por ventas al banco, de modo que la firma recibe los fondos inmediatamente, y la administración de las cobranzas es afrontada por la entidad financiera (incluido el riesgo de insolvencia). Entre las ventajas de este instrumento se destacan la liquidez, mayor flexibilidad en la gestión financiera; mayor competitividad; permite a la empresa concentrarse en el desarrollo de su negocio y posee un cobrador más eficiente. De todos modos, entre las desventajas se encuentra los elevados costos sumando a que muchas empresas de factoring exigen que los clientes de la pyme sean de primera línea, cosa que en muchos casos no sucede. "El uso del factoring es de acceso algo limitado por una cuestión de calificación. Se les exige por lo general que sus clientes sean de primera línea y las tasas que les descuentan por facturas están a una tasa fija entre el 28% y el 31% aproximadamente", explicó Vaccarezza en diálogo con Ámbito Industrial+pymes.

Cuenta corriente

El acuerdo en cuenta corriente es uno de los instrumentos más utilizados por las pymes. Permite a la empresa fijar un monto máximo hasta el cual abonar sus cheques en descubierto. De esta forma, puede realizar sus pagos sin preocuparse por la cobertura de fondos. El plazo máximo es de 30 días pero la renovación es automática. Por lo general este producto se puede tomar en pesos o en dólares, con una tasa vencida aplicada sobre los saldos utilizados.

"El acuerdo en cuenta corriente resulta una forma muy ágil para resolver necesidades de liquidez de corto plazo, dado que permite contar con recursos de manera inmediata", resaltó Cohen Arazi aunque aclaró que su uso indiscriminado y convertido en una práctica habitual perjudica el equilibrio financiero de la empresa.

Crédito tradicional

El crédito de corto plazo es otro de los más elegidos junto con el acuerdo en cuenta corriente. "Es lo más tradicional, porque la mayoría de las empresas pequeñas y medianas no conocen algunos instrumentos sumado a que los bancos privados locales, por su perfil rentista, tampoco se esmeran mucho en promoverlos", opinó Vaccarezza que recientemente encabezó el seminario "Herramientas para el financiamiento productivo de Pymes Argentinas" organizado por el Ministerio de Industria. Los créditos financieros amortizables a seis meses están entre el 30% y el 33% dependiendo de cada banco y de la calificación del cliente.

La tasa de este tipo de instrumentos habitualmente es elevada por la rapidez con la que se necesita el dinero, pero en los últimos meses el contexto económico local produjo que el tipo de interés haya subido aún más.

Este instrumento permite un ingreso de fondos para atender necesidades operativas puntuales con vencimiento programado. Para los bancos tiene el beneficio de asegurarse una devolución en cuotas del crédito.

"Un crédito amortizable con cuotas a tasa fija o variable generalmente cuenta con tasas de interés menores que las implicadas en otros instrumentos y puede permitir definir un patrón de pagos acorde al ciclo comercial de la firma", dijo Cohen Arazi.

Compra de documentos

La compra de documentos comerciales recibidos al realizar ventas como pagarés, o facturas, también permite contar anticipadamente con fondos originalmente previstos. Las entidades financieras compran estos documentos cuando provienen de firmas de primera línea o con una buena calificación; por lo cual puede aplicarse a pymes que son proveedoras de grandes firmas. "En este caso las tasas dependerán de la evaluación crediticia que se realice en cada caso, además de las tasas de referencia vigentes", agregó el economista de IERAL Pyme.

Otros

El descuento de cheques de pago diferido (CDP) también es una manera ágil de hacerse de efectivo, con el descuento anticipado de intereses, y generalmente se aplica para cheques emitidos por empresas con una buena calificación crediticia.

La emisión de CDP en el mercado primario registró un récord histórico para la medición en pesos ($ 463 millones) en el mes de junio. Por su parte, para la medición en dólares (u$s 51 millones), aunque no se alcanzó un máximo, el dato fue el más alto del año, según el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC). El financiamiento a través de CPD representó el 10% del total del mes en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y el 84% del financiamiento obtenido por las pymes.

Por último, los préstamos financieros con garantía warrants permiten obtener financiamiento utilizando mercadería como garantía. "Es aplicable para sectores en los cuales exista estacionalidad marcada y sea posible mantener inmovilizados los productos por mucho tiempo, como puede ocurrir en el sector agrícola", detalló Cohen Arazi.

Las herramientas detalladas anteriormente son muy utilizadas a diario en el mercado y pese a las tasas altas con las que se negocian, hay un mercado que las demanda. La necesidad de oxígeno financiero para la empresa es habitual y no es un problema siempre y cuando no se convierta en una constante.

Desde IERAL recuerdan que el acceso al financiamiento de tipo bancario va en proporción al tamaño de las firmas. Se estima que 4 de cada 10 pymes no acceden a éste; mientras que en las grandes empresas esa proporción se reduce en 1 de cada 10 firmas. "Lo más aconsejable es consultar las líneas de financiamiento público de mediano y largo plazo a través de la SEPyME o del Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR). Hay fondos disponibles para financiar la compra de bienes de capital, capital de trabajo, pre y posfinanciación de exportaciones y para la instalación en parques industriales", recordó Vaccarezza. "Si la pyme atraviesa una iliquidez transitoria es recomendable el instrumento de corto plazo, pero si lo que se busca es ampliar la capacidad instalada de la empresa, abrir un nuevo depósito, adquirir una flota de camiones o financiar un proyecto de largo plazo, las herramientas a utilizar deben ser distintas", finalizó.

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