15 de diciembre 2000 - 00:00

Torres: "Ante todo, busco entretener"

Enrique Torres.
Enrique Torres.
La primera apuesta de «América» a las novelas para chicos y el debut de Daniel Hadad como productor de televisión se conjugan en «Cancheritos». Escrita por Enrique Torres («Cabecita», «Cebollitas», «Muñeca brava») e ideada en conjunto con Miguel Angel Vega, la nueva propuesta fue presentada a Daniel Hadad el año pasado a modo de proyecto piloto.

El dueño de «Radio 10» y FM «La Mega» se interesó en la idea, se hizo cargo de la producción y «Cancheritos» se convirtió en la carta de presentación de su productora Promotion and Fun. La nueva tira arranca el 1 de enero, irá de lunes a viernes a las 18 y tendrá algunos puntos de contacto con las novelas anteriores del mismo autor.

Sin embargo, Torres se encarga de remarcar las diferencias: «El hecho de que se repitan algunos elementos no hace al trasfondo de la trama. En «Muñeca brava» y en «Celeste» había una mucama y un patrón y eso no las hacía ni siquiera parecidas», explica el autor.

La productora de Daniel Hadad mantendrá un vínculo estrecho con el canal de Carlos Avila, ya que sus otras dos propuestas se emitirán también por América. Promotion and Fun producirá «El megáfono», programa musical que irá los domingos a la tarde y «El noticiero de las 7» que se emitirá de 7 a 9, a partir del año que viene.

Enrique Torres
, autor del estreno más próximo, «Cancheritos», detalló los pormenores de la nueva propuesta para chicos que se verá a partir de enero en la pantalla de «América». Será, además, la única novela infantil en el aire, ya que «Chiquititas» terminó en octubre y no hay indicios de propuestas en esa línea, al menos no en breve.

Periodista: ¿Cómo va a ser «Cancheritos»?

Enrique Torres: Se trata de un programa infantil, dirigido a los chicos, donde no podrá faltar el fútbol, que se mezclará con la computación y el futuro. La historia arranca en el año 2050, momento en el que planteamos que la capa de ozono está totalmente destruida y el único que puede salvarla es un hombre del año 2000. Su camino para cumplir esa misión no va por la fuerza corporal sino por la intelectual porque para tener éxito debe ser un matemático gigante. Si consigue el cometido, será consagrado y un robot, llamado Bush Megatron H2O, lo protegerá en todo momento.

P.: ¿Cuál va a ser la diferencia con «Cebollitas», escrita también por usted?


E.T.:
En «Cebollitas» no había fantasía, las historias se entretejían más bien en torno al barrio, al grupo de amigos. Acá cobra mucha importancia la proyección sobre un futuro desconocido, cosa que no tiene nada que ver con la barra de amigos, los hinchas. En «Cancheritos» habrá fuertes valores, pero se diferencian del tema principal que era la competencia en el juego, la camaradería entre compañeros.

En la nueva novela todo se entrelaza y tiene sentido en relación con el futuro, que a veces no está tan lejano como parece. Cada novela es un mundo. Si el hecho del nombre o el fútbol o los chicos de esa edad, implican que sean semejantes entre sí lo mismo podría decirse de infinitas novelas. «Muñeca brava» y «Celeste» contaban la historia de una mucama que se enamoraba del patrón, y no por eso eran parecidas, eran diametralmente distintas.

P.: Dice que no puede faltar el fútbol, ¿qué otros ingredientes no pueden faltar?


E.T.:
Estará el fútbol, el cuidado y la conciencia por la ecología y sobre todo habrá una gran dosis de solidaridad. Desde el robot que velará por el protagonista hasta la misión que consiste en salvar nuestro medio ambiente, involucran una fuerte noción de conciencia en el prójimo y en el espacio en que habitamos, que es de todos.

P.: ¿Cómo estará conformado el elenco?

E.T.:
Habrá un grupo heterogéneo de 21 chicos que son completamente diferentes entre sí. Son de entre 7 y 12 años y cubren todos los arquetipos, tanto físicos como espirituales.

P.: ¿Alguno de los chicos trabajó o son todos desconocidos?


E.T.:
La premisa es que no existe nadie antes que los «Cancheritos», es decir, nadie será más que el todo. Hay una chica que trabajó en una publicidad pero no más que eso. No hay famosos ni figuras conocidas.

P.: ¿Qué le gustaría que captara la teleaudiencia infantil de la novela?


E.T.:
El único objeto es entretener y creo que lo cumple ampliamente. Reconozco que ése es el fin último, entonces, si logro que los chicos pasen un buen rato la misión está cumplida. Entretener es una función social muy importante que a veces está menospreciada o se minimiza.

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