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UOM presiona con miniparitaria del 20% para un trimestre

El ministro Dante Sica ya dio sentencia negativa a acuerdos salariales de este tipo. Para el Gobierno lo esperable son acuerdos clásicos por doce meses, con revisión semestral.

El reclamo sindical para fraccionar las paritarias comenzó a asentarse con el planteo formalizado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). El mayor gremio fabril solicitó a las cámaras empresarias del rubro una suba del 20% para el trimestre abril-junio y la posibilidad de renegociar condiciones salariales a partir del segundo semestre del año, tal como había anticipado este diario. El esquema apunta a generalizarse en las discusiones del sector privado ante la incertidumbre en el escenario económico y el horizonte electoral.

La propuesta fue desarrollada el viernes pasado por el sindicato en la segunda reunión de discusión salarial con las entidades de empleadores. Los empresarios acudieron al encuentro sin un ofrecimiento, algo que el gremio había solicitado en la primera audiencia llevada a cabo dos semanas antes. Ante esa carencia el jefe de la UOM, Antonio Caló, lanzó el reclamo por una suba trimestral

No se trata sin embargo de un planteo original. El sindicato de mecánicos (Smata) comenzó a aplicar paritarias trimestrales al menos desde 2012 en sus acuerdos con las terminales automotrices y que luego replicaba en los convenios con las concesionarias. Esa modalidad persiste hasta la actualidad y le garantiza a los operarios por lo menos un sostén de su poder adquisitivo a instancias de actualizaciones en línea con la inflación acumulada en los tres meses anteriores a partir de la aplicación de una fórmula que combina las variaciones que mide el INDEC con las de otras consultoras privadas.

En el Gobierno siguen con preocupación la discusión metalúrgica. El ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, ya había dado una primera sentencia negativa a las “miniparitarias” con el caso de la UOM como testigo. Apenas supo que la discusión podía encaminarse hacia ese modelo advirtió que para el Ejecutivo lo esperable eran acuerdos de vigencia clásica, por doce meses, con cláusulas de revisión semestrales.

La discusión el viernes incluyó a las cámaras empresarias que habitualmente firman el convenio colectivo de los metalúrgicos: Adimra (la que reúne mayor cantidad de empresas, incluso pyme y grandes), AFAC (autopartistas), Camima (pequeñas fábricas), Afarte (terminales electrónicas de Tierra del Fuego), Caiama (aluminio) y Fedehogar (electrodomésticos). El debate se inscribe en una de las situaciones más dramáticas de la industria con apenas la mitad de la utilización de la capacidad instalada y, para la UOM, la pérdida puestos de trabajo y unas 20 mil suspensiones en la actualidad.

En el arranque de la negociación del viernes el gremio llegó a proponer la firma de un acuerdo anual pero con un 20% inicial y la aplicación de cláusulas gatillo por trimestre. Ante la negativa de los empleadores el gremio reformuló el planteo para imponer ese aumento sólo por abril, mayo y junio, y pautar una nueva paritaria a partir de entonces. Caló había dicho por radio que el sindicato esperaba llevar el salario actual de los operarios con niveles iniciales, que oscila los 18 mil pesos, a los 26 mil que hasta hace dos semanas costaba la canasta básica que mide la pobreza, lo que representaba un incremento del 44 %.

La UOM está entre los primeros sindicatos, junto con los docentes (que ya se aseguraron actualizaciones trimestrales con gatillo) y la Asociación Bancaria, en negociar sus salarios en paritarias. Desde que asumió Cambiemos los funcionarios se apoyaron en los gremios con mayor vocación de diálogo con el oficialismo para impulsar sus primeras pautas salariales, como Comercio, los constructores de la Uocra o los estatales de UPCN.

La semana pasada, un día antes de la marcha del jueves al centro porteño de la CGT y el sindicalismo opositor, uno de los cotitulares de la central obrera, Carlos Acuña, le dio un guiño al Gobierno al suscribir para el gremio de empleados de estaciones de servicio un aumento salarial este año de 28 por ciento en tres cuotas, bastante por debajo de las previsiones inflacionarias incluso de los consultores más optimistas y del Fondo Monetario Internacional, con la única salvaguarda de una cláusula de revisión en septiembre.

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