23 de mayo 2013 - 17:39

Nada positivo, con excepción del nombramiento de la Corte

Julio César Strassera.
Julio César Strassera.
Por Julio César Strassera.-


Diez años en materia de Justicia hay algo positivo que es el nombramiento de la Corte Suprema actual, es algo que hablan a favor del kirchenrismo. Pero con las conductas posteriores se equivocaron. Fue el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zaninni, que la Corte la habían nombrado para otra cosa cuando les resolvieron en contra algunos amparos. Fuera de esto, toda ha sido bastante negativo. En esta década lo único que se hizo bien fue al principio el nombramiento de la Corte. No creo que tenga nada de positivo en materia de Justicia esta década. La única excepción fue nombramiento de la Corte.

En materia de derechos humanos lo único que han hecho fue apropiarse de los derechos humanos. Jamás con anterioridad los Kirchner se habían preocupado por los derechos humanos. Tuve a la vista todos los hábeas corpus y ninguno fue firmado por Néstor Kirchner o Cristina Fernández de Kirchner. Es más, el expresidentes en su época, cuando era gobernador de Santa Cruz no recibió a las Madres de Plaza de Mayo. Para ellos los derechos humanos fue una bandera que utilizaron como propaganda, pero jamás se preocuparon por esos derechos. Los juicios que se están tramitando ahora contra represores fueron consecuencia del juicio a las Juntas Militares, que el kirchnerismo prácticamente ignora, o quiere desconocer.

Tampoco hay nada de positivo en el nombramiento de otros jueces. Últimamente los magistrados federales son todos afines al Gobierno. Mientras que el manejo de los fiscales lo estamos viendo en la actualidad, desde la Procuración General de la Nación a cargo de Alejandra Gils Carbó, que está haciendo un desastre con los nombramientos de fiscales.

Por último, la reforma judicial que es absolutamente inconstitucional y atenta gravemente contra la división de poderes. Con este tipo de reformas, con propuestas que ya son ley, hemos perdido la República. La elección popular de los integrantes del Consejo de la Magistratura está claramente en contra del artículo 114 de la Constitución nacional. Es más, ni siquiera los proyectos más cosméticos, como el de las designaciones de ingresantes por concurso al Poder Judicial el artículo 113 dice expresamente que la Corte Suprema dictará su reglamento interior y nombrará a sus empleados. Inclusive no es igual para todos los nombramientos de los otros poderes. Los nombramientos del Poder Ejecutivo se hacen sin concurso, como con La Cámpora, y en el Poder Legislativo también se hacen a dedo. Este proyecto no es ningún progreso, pugna con la Constitución y no es igual para los tres poderes.

En materia de Justicia Social se hicieron cosas al inicio de la década. Sin embargo, la Asignación Universal por Hijo (AUH) fue un proyecto de ley de una diputada radical que los Kirchner lo cajonearon y nunca lo trataron, que la Presidente lo sacó por decreto de necesidad y urgencia.

Aunque vamos hacia un Gobierno absolutamente autoritario, no podemos hablar de dictadura. Con estas reformas de la Justicia empezó la Alemania de 1933, claro que esa Alemania fue una dictadura sangrienta que no puede adjudicarse a este Gobierno. Esa Alemania empezó nombrando a jueces amigos y desprendiéndose de los jueces enemigos.