14 de marzo 2023 - 00:00

Adiós a un rebelde: murió el premio Nobel Kenzaburō Ōe

kenzaburō Ōe. El novelista japonés obtuvo el Premio Nobel en 1994.
kenzaburō Ōe. El novelista japonés obtuvo el Premio Nobel en 1994.

Kenzaburō Ōe, emblema del anticonformismo japónes y premio Nobel de Literatura 1994, murió a los 88 años. Ōe se pronunció en su obra contra la violencia infligida a los débiles y contra el conformismo de la sociedad japonesa moderna. Figura intelectual en Japón, fue un ferviente defensor de la causa antinuclear y de la Constitución pacifista de su país.

Nacido el 31 de enero de 1935, creció en una remota aldea de la isla de Shikoku, escenario que utilizaría con frecuencia en su obra, como un microcosmos mítico de la humanidad.

De niño, se alimentó de las leyendas de su pueblo que le cuentan su madre y su abuela. Pero su juventud se vio oscurecida por la Segunda Guerra Mundial y la mortífera propaganda del régimen militarista japonés inculcada en la escuela.

Traumatizado por la capitulación de Japón después de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki en 1945, fue rápidamente conquistado por los principios democráticos del ocupante estadounidense. Era un apasionado de las letras francesas. A los 16 años, la lectura de un libro sobre el Renacimiento francés provocó en él una iluminación: “La expresión ‘sentido de libre examen’ que a menudo aparece en este libro parecía indicarme el camino a seguir para el futuro”, dijo después. Estudió literatura francesa en la Universidad de Tokio, y comenzó su carrera literaria siendo aún estudiante. Gozó de un éxito temprano, con cuentos inquietantes y personajes grotescos o descentrados, espejo del malestar de la juventud japonesa de la posguerra. En 1958 ganó el prestigioso premio Akutagawa para autores jóvenes por “Gibier d’Elevage”. Esta trágica historia protagonizada por un piloto afroamericano cautivo de una comunidad aldeana japonesa durante la Segunda Guerra Mundial fue adaptada al cine poco después por Nagisa Oshima.

El mismo año publicó su primera gran novela, “Arranca los capullos, dispara a los niños”, una fábula social sobre niños de un reformatorio abandonados a su suerte en Japón durante la guerra. Desde un comienzo, decidió quedarse “en la periferia”, prometiendo nunca colaborar “con los que están en el centro y tienen el poder”. El nacimiento en 1963 de un hijo minusválido, Hikari (“Luz” en japonés), trastornará su vida personal y dio un nuevo impulso a su obra. “Un asunto personal” (1964) es la primera de una larga serie de novelas inspiradas en su vida privada.

En 1994, recibió el Nobel de Literatura le fue entregado porque “con gran fuerza poética, crea un mundo imaginario donde la vida y el mito se condensan para formar un cuadro confuso de la frágil situación humana actual”. Su negativa poco después a recibir la Orden de la Cultura, una distinción japonesa otorgada por el Emperador, causará escándalo en su país. “No puedo reconocer ninguna autoridad, ningún valor superior a la democracia”, explicó entonces.

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