Kicillof adelanta cambios en Ley Impositiva a intendentes opositores

Ambito Nacional

El gobernador pretende sumar el visto bueno de los jefes de distrito para acelerar tratamiento de iniciativa. Roces internos en una oposición desmembrada.

La reunión que hoy mantendrá Axel Kicillof con los intendentes de Juntos por el Cambio será, sin duda, un paso clave para poder destrabar el proyecto de Ley Impositiva. Cerca del mediodía, el gobernador bonaerense recibirá en la Casa de Gobierno a los jefes municipales de la oposición y aprovechará la situación para adelantar cuáles son los puntos que modificará con el fin de que la iniciativa sea aprobada.

Pese a que el encuentro fue solicitado por el foro de intendentes radicales antes de que el proyecto entre al Senado, el mandatario provincial sabe que, más allá de las presentaciones del caso, tendrá la posibilidad concreta de avanzar con quienes, en definitiva, son los interlocutores que mayor peso tienen en este nuevo esquema opositor.

¿Pero cuáles son los puntos en conflicto? Más allá que desde Cambiemos ya aseguraron que le facilitarán las cosas al gobernador, hay una serie de artículos que, a su modo de ver las cosas, deberían modificarse para no sólo morigerar el aumento a un sector de la sociedad, sino también con el objetivo claro de anotarse un poroto en su actual rol de proteccionismo.

Se trata de una discusión clave entre dos ideas políticas. Por un lado, Kicillof pretende cubrir gran parte del incremento con el porcentaje de suba más alto (75%), que afecta a menos de un 10% de los propietarios. Pero desde Cambiemos entienden que es un votante propio e intentan marcar la cancha con el fin de que ese porcentaje, que ellos consideran que involucra a más personas de las que dice el oficialismo, disminuya.

En ese sentido, el exministro de Economía fue claro y contundente: “No es un impuestazo para la clase media, que es uno de los sectores más dañados después de cuatro años”. La oposición sostiene lo contrario. “Nadie de Cambiemos sale a resaltar lo más concreto del proyecto: se les aumenta a unos pocos, que son los que más tienen, para ayudar a unos muchos, que son los de más bajos recursos. Como la oposición no quiere estar en contra de algo tan lógico, sale a decir que afecta a más gente y también a la clase media. Pero no. Cambiemos traba una ley que beneficia a un 90% de la población bonaerense por defender al 7% rico”, asegura un dirigente del Frente de Todos.

Para lograr el visto bueno de los intendentes, Kicillof planea ceder en un porcentaje que la provincia intenta quedarse por patentes (cerca de un 20%) y de esa manera favorecer a los distritos. El otro punto está directamente vinculado a aquellos que sufrirán el 75% de aumento. Se analiza la posibilidad de que, producto del pago adelantado, el incremento sea considerablemente menor.

De conseguir el visto bueno, el mandatario provincial intentará que la sesión programada para el lunes 6 de enero en el Senado se adelante a mañana. De todos modos, y en caso de ser aprobada, en la Cámara baja no podría sesionarse hasta el 7 u 8 de enero.

Oposición fragmentada

Desde que Mario Giaccobe dio el primer paso en la Cámara baja y creó el bloque 17 de noviembre, al que luego también se sumó Fabio Britos, la oposición provincial comenzó un proceso de desintegración. Los motivos son varios. La derrota caló hondo y muchos dirigentes que se sintieron ninguneados tomaron la decisión de no formar parte de una mesa chica en la que nunca eran tenidos en cuenta.

A este primer caso se le sumaron otros como la salida de Natalia Sánchez Jáuregui, quien formó el unibloque Fe y la salida masiva de un grupo de dirigentes que armaron Cambio Federal encolumnados detrás de dos dirigentes de peso: Emilio Monzó y Gustavo Posse. Este último como referente de mayor peso provincial de un radicalismo que no se siente representado por el exvicegobernador Daniel Salvador y que este año buscará quedarse con la presidencia del partido centenario a nivel local.

Con estos dos dirigentes involucrados en la política cotidiana, la jefatura de la oposición, hasta ahora a cargo de María Eugenia Vidal, pasó a verse cuestionada. Hoy el poder del PRO reside en los tres intendentes de mayor peso que tiene la Provincia: Jorge Macri (Vicente López), Néstor Grindetti (Lanús) y Julio Garro (La Plata).

El encuentro de hoy también servirá para medir las diferencias principales de una oposición con diálogo como la que representa Cambio Federal y una más férrea como la que hoy en día lidera Vidal. Es por esto que habrá que ver cuántos dirigentes dicen presente hoy. Y desde ahí, empezar a ver, para qué lado juega una oposición que continúa unida pero que promete mayor distancia.

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