ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

26 de julio 2010 - 21:33

Botnia: cruce de gestos para revivir negociación

ver más
José Mujica
En medio del enfriamiento de las conversaciones diplomáticas para definir el monitoreo conjunto del río Uruguay y de las plantas ubicadas en ambas márgenes, incluida la polémica pastera de UPM (ex Botnia), el canciller Héctor Timerman y su par uruguayo, Luis Almagro, se esforzaron ayer en cruzar gestos mediáticos para enfatizar que las negociaciones no están muertas y que el objetivo es «terminar de componer» la relación entre ambos países.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Timerman y Almagro volverán a verse las caras el próximo jueves en Quito (Ecuador), en el marco de la reunión de cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) en medio del conflicto bilateral que enfrenta a Colombia y Venezuela. Sin embargo, no está garantizado que encaren allí el espinoso tema de los controles ambientales conjuntos.

«Siempre voy a tener tiempo para terminar de componer la relación con Uruguay. Es una prioridad para ambos países», sostuvo Timerman, a través de su cuenta en la red social Twitter.

Compromiso

Por su parte, Almagro remarcó que el debate «no está trancado», y enfatizó que el Gobierno de José Mujica tiene «un compromiso muy fuerte con la negociación» y que «no cerrará nunca las puertas» al diálogo, como ocurrió en 2006 durante la gestión de su antecesor, Tabaré Vázquez, también del Frente Amplio.

El funcionario de Mujica dijo que la semana pasada se abrió un compás de espera de 48 horas pero que nunca se habló sobre la posibilidad de que la solución al conflicto estuviera en ese lapso, ya que siempre es necesario el tiempo para ajustar «algunas cosas».

«Ninguno de nosotros pensó en tener la solución en 48 horas; simplemente reflexionar sobre las posiciones negociadoras y resumirlas esta semana», apuntó, además de sostener que «la Argentina tiene una propuesta de Uruguay» que «está a estudio de ese país».

En los últimos días, las negociaciones se enfriaron a partir de una supuesta negativa del Gobierno uruguayo a permitir que una comisión de científicos designados por los dos países ingrese a la papelera de UPM para controlarla.

Esta limitación fue una sorpresa, ya que el propio Mujica había aceptado hace poco más de un mes que los controles debían hacerse en el interior de la pastera, lo que también fue clave para que los asambleístas de Gualeguaychú iniciaran una tregua y levantaran el corte de la Ruta 136 por 60 días, escenario que expirará en poco menos de un mes.

Los tiempos se acortan, ya que otro plazo está a punto de concluir: el pasado 2 de junio, Mujica y Cristina de Kirchner acordaron sellar en 60 días la letra chica del acuerdo conjunto para monitorear al río Uruguay y a las plantas instaladas en ambos márgenes.

Precisamente, ambos presidentes se verán las caras cuando concluya ese período: será el próximo martes 3 de agosto en San Juan, donde se desarrollará una cumbre presidencial del Mercosur.

En este marco, y tal como lo informó ya este diario, los combativos ambientalistas de Gualeguaychú comenzaron a analizar formalmente la posibilidad de volver a cortar la Ruta 136 si es que fracasan finalmente las negociaciones bilaterales.

En paralelo, los asambleístas protagonizarán una movilización de protesta el próximo jueves a la Embajada de Finlandia, en la ciudad de Buenos Aires, como parte de su embestida contra la pastera finlandesa.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias