La líder de la Coalición Cívica llegó ayer a Neuquén y hoy se trasladará a Río Negro para respaldar a los candidatos a gobernador de ambas provincias.
Neuquén (de nuestra agencia) - La visita de Elisa Carrió -desde anoche se encuentra en Alto Valle de Neuquén y Río Negro para potenciar las fórmulas de candidatos a gobernador de Ricardo Villar (Neuquén) y Magdalena Odarda (Río Negro), potenció la crisis interna del ARI neuquino sacudido por el fenómeno de las colectoras que divide a radicales, peronistas, y otras agrupaciones que componen la variopinta alianza opositora al MPN. Un sector del partido que encabeza el actual funcionario municipal Julián Villar decidió encabezar una lista de candidatos a diputados provinciales que apoyará a la fórmula de la UCR-PJ que encabezan el intendente de Neuquén capital, Martín Farizano y la senadora nacional kirchnerista, Nancy Parrilli, hermana de Oscar, secretario general de la Presidencia.
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Carrió recibirá hoy formalmente el pedido de expulsión de Villar por parte de la conducción local del ARI que encabeza Beatriz Kreitman y que se ha manifestado fuertemente anti-K. Precisamente el candidato Ricardo Villar cerró una alianza con el concejal del PRO, Leandro López, cuyo máximo referente Marcelo Bermúdez se muestra aliado del diputado nacional Horacio Quiroga, actual operador de Julio Cobos.
Este cuadro obligó a Farizano a tratar de capturar por debajo de la mesa a Quiroga después de haberlo vencido hace unos meses por la interna a gobernador, pese al cerrado antikirchnerismo del legislador nacional que irrita la sensibilidad de Olivos. Pero la sumatoria de líneas de todos los colores y procedencias, es el único camino que le queda al intendente capitalino para no alentar una diáspora que se agrava por su baja ubicación en las encuestas frente a los números que favorecen al gobernador Jorge Sapag del MPN, quien va por su reelección y mantiene como línea estratégica fundamental su alianza con la Casa Rosada.
En las últimas semanas, los pejotistas kirchneristas de Darío Martínez y los sindicalistas estatales de Mariano Mansilla, que se disputan entre sí la pelea por la Municipalidad, armaron colectoras para apoyar a Farizano-Parrilli. Lo mismo hicieron otras fuerzas menores de centroizquierda como los seguidores del actual intendente de Cutral Có, Ramón Río Seco; del exintendente de Zapala, Raúl Podestá y del diputado provincial por el norte neuquino, Rodolfo Canini.
Claro que Sapag no le quedó a la zaga y arrastró la adhesión de algunos peronistas notables enfrentados a los hermanos Parrilli, como los intendentes de Plottier, Sergio Galia; de la localidad petrolera de Rincón de los Sauces, Hugo Wernli y de Piedra del Aguila, Adolfo Paine, de fuerte predicamento en el interior provincial. A esto se suman otros desprendimientos menores del PJ local como Unidad Popular del exsenador Daniel Baum y del diputado provincial Carlos Sánchez; y Partido Nuevo Neuquén, de los exfuncionarios Gabriel Romero, quien se desempeñó junto a José Luis Manzano en el Ministerio del Interior, y Horacio Rachad, hermano de Jorge, quien fue el primer vocero de Carlos Menem.
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