Coronavirus: Alberto Fernández se reúne con gobernadores

Ambito Nacional

Más provincias decidieron cierre de fronteras propias. Analizarán con Nación medidas sanitarias e impacto económico y pedirán ayuda financiera extraordinaria.

En medio de la creciente preocupación por la pandemia de coronavirus, Alberto Fernández recibirá mañana a las 17 en Olivos a los gobernadores, con el fin de analizar nuevas medidas ante la expansión del virus (se analiza incluso la posibilidad de implementar la cuarentena total) y trazar de manera conjunta un panorama de la situación nacional signada por el aislamiento individual de casi todas las provincias en un intento por reforzar el blindaje sanitario. Pero, además, los mandatarios de todos los signos políticos llegarán a Buenos Aires con una preocupación adicional: el dramático impacto económico que provocará en el corto plazo el parate general dispuesto oficialmente para frenar el avance y la propagación de los casos.

Bendita internet: el encuentro en la residencia presidencial tendrá asistencia casi perfecta pese a las restricciones de circulación impuestas en casi todo el país. Esto es porque, aunque no lo harán físicamente como sí lo confirmó casi todo el resto, los gobernadores de Mendoza, Rodolfo Suarez, y Raúl Jalil de Catamarca, participarán a través de una teleconferencia. El primero, merced a la cuarentena decretada por él mismo para todo aquel que ingresa a la provincia (haya o no salido del país) y, el segundo, por encontrarse en aislamiento obligado tras el regreso de un viaje a Canadá. En duda: el chaqueño Jorge Capitanich, que en las últimas horas debió forzar un virtual “toque de queda” en el distrito producto de la aparición de un posible caso autóctono del temido virus que ya mató a miles de personas en varias partes del mundo.

La convocatoria del Presidente tiene un eje en común: la coordinación necesaria de acciones nacionales para evitar que la Argentina ingrese en el corto plazo en un escenario similar al de países como Italia o España. A la vez que servirá para contener la preocupación de los gobernadores por la caída de la actividad económica en sus distritos, que en muchos casos los obligará a solicitar ayuda financiera extraordinaria de Nación.

"Estamos trabajando muy bien en coordinación con el gobierno nacional", sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y añadió que "todas las normativas" de ambas jurisdicciones "fueron consensuadas antes, coordinadas y conversadas".

“Cada uno de los gobernadores trazará ante el Presidente un diagnóstico no solo sanitario, sino también económico, porque esta emergencia conlleva una dramática situación de la economía real, con impacto en el sector privado en general y en el turismo”, anticipó un estrecho colaborador de un mandatario norteño. Y agregó: “Sin dudas se pedirá a Nación colaboración y ayuda para encarar un trabajo articulado y un aporte económico para salir de esta crisis”.

Mientras tanto, más provincias se sumaron en las últimas horas al cierre de fronteras que ya efectivizaron oficialmente Mendoza, Chubut, Jujuy, Salta, La Rioja, Tierra del Fuego y Chaco. Santa Fe y Santiago del Estero, por caso, adhirieron a esa medida precautoria que, en rigor, sólo alcanzará los puntos de contacto con Chaco, que dispuso el aislamiento domiciliario obligatorio de la población por un presunto caso de coronavirus autóctono.

El gobernador santafesino, Omar Perotti, anunció que trabajará en forma coordinada con el gobierno de Capitanich en el cierre de las fronteras entre ambas provincias mientras que "en el resto de los límites de la provincia se mantendrá la libre circulación".

"Colaboramos en el cierre de la frontera con la provincia del Chaco, a partir de la probabilidad de la circulación viral en el territorio chaqueño", anunció en rueda de prensa Perotti.

En tanto, el santiagueño Gerardo Zamora, anunció a través de las redes sociales el "cierre" de la frontera con la provincia de Chaco, y especificó que la medida tiene "como prioridad la prevención en resguardo de los santiagueños".

Tierra del Fuego, por su parte, acordó con el Ministerio de Transporte una excepción a la suspensión de los vuelos de cabotaje, que comienza a instrumentarse desde este sábado y hasta el miércoles 25, merced a la situación geográfica que hace que ese distrito dependa para su abastecimiento de la llegada de servicios continentales.

El resto del país sigue, mientras tanto, bajo un virtual “estado de sitio”, a la espera de que se normalice la situación desatada por el avance de la enfermedad. Un plazo sin tiempo cuyas consecuencias aún resultan inimaginables.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario