En medio del fragor de la discusión por la «letra chica», se dilata la puesta en vigencia del plan de desendeudamiento que Cristina de Kirchner lanzó el pasado 10 de mayo para intentar calmar las quejas de las provincias en torno a las urgencias de caja, y que se financia con 9.800 millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
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Mientras tanto, los millonarios descuentos en los envíos de coparticipación siguen complicando a las arcas locales.
Esa postal se mantendría al menos hasta el próximo 1 de julio, cuando -según especulan los Ejecutivos provincialespodría comenzar a regir el salvataje nacional, que contempla una refinanciación a 20 años de los pasivos de las provincias con Nación, con un año y medio de gracia en el pago de deuda.
Advertencia
«Vamos por el día siete de junio y los descuentos continúan», aseguró esta semana, por caso, el gobernador radical Ricardo Colombi (Corrientes), respecto de los tijeretazos en las remesas que seguirá aplicando Nación -el principal acreedor del interior-hasta que arranque el Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias Argentinas.
«No tenemos certezas todavía y esto nos está provocando cierta incertidumbre», aseguró, además de recordar que «es un mes crítico porque hay que pagar aguinaldo y esto hace que los recursos sean exiguos».
«No se cumplió que a partir del 1 de junio iban a cesar los descuentos por parte de Nación», resaltó.
Fue, en rigor, un tiro por elevación al director del Banco-Nación, el peronista correntino Fabián Ríos, candidato a gobernador perdidoso en los comicios de 2009. «Ríos dice que hay recursos suficientes y que cesaron los descuentos», aseguran en el entorno del mandatario.
Por su parte, el gobernador de Chaco, el justicialista Jorge Capitanich, mantuvo un encuentro el pasado martes con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y la subsecretaria de Relaciones Provinciales, Nora Fraccarolli, para avanzar en los detalles del convenio marco.
Este programa le permitirá a Chaco ahorrar casi 2.900 millones de pesos y derivará en una reducción del 40 por ciento de la deuda pública.
Según fuentes del Gobierno chaqueño, la reprogramación tendrá vigencia plena desde el 1 de julio.
«Se quiebra la tendencia de crecimiento de deuda, se genera superávit fiscal y financiero, y se logrará pagar salarios y jubilaciones en tiempo y en forma, logrando solvencia fiscal, liquidez financieray una administracióneficiente», destacó Capitanich.
En paralelo, el radicalismo nacional salió a cuestionar nuevamente el manejo que hace la Casa Rosada de los recursos destinados a las arcas del interior.
Dibujo
En esa línea, el diputado nacional por la UCR de Jujuy, Miguel Ángel Giubergia, aseguró ayer que «el Gobierno (nacional) sigue dibujando números para ocultar el déficit que atraviesa», al denunciar la existencia de una supuesta transferencia de fondos a los Ejecutivos provinciales registrándolos como «Contribuciones Figurativasa Organismos Descentralizados, y no como Transferencias Corrientes a las Provincias».
«La gravedad de dibujar las cuentas públicas nacionales mediante la utilización de la contabilidad creativa es que sobreestiman el superávit o, por el contrario, subestiman el déficit», sostuvo el vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja.
«Los gastos figurativos, en el resultado de la Administración Pública Nacional, tienen efecto neutro», remarcó, y agregó que, «la aplicación de este mecanismo de financiamiento se está efectuando sin ningún tipo de transparencia, aportando a los tesoros provinciales más de 4 mil millones de pesos».
Según el legislador, «se suplantaron los Programas de Asistencia Financiera -en lo que va de 2010 no ha firmado ni un solo convenio-por una modalidad de transferencia que flexibiliza normas contables, facilitando la manipulación y tergiversación de la información».
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