4 de septiembre 2008 - 00:00

El viento reavivó los incendios y aseguran que no pueden controlarlos

El clima -más allá de temporarios alivios- no deja de ensañarse con el interior del país, dibujando postales de alto contraste aunque igualmente dramáticas y extremas, de la mano del poder destructivo que pueden llegar a tener el fuego -derivado de la sequía- y la nieve.
En Córdoba, ayer buena parte de los focos de incendio que la azotan avanzaba aún sin control por sierras, en cercanías de tradicionales enclaves turísticos, con cerca de 50 mil hectáreas quemadas, decenas de evacuados de manera preventiva y animales muertos, aunque no víctimas humanas.
Por efecto de los fuertes vientos, el fuego continuaba muy activo y en expansión en el norte del Valle de Punilla, en los alrededores de las localidades de Capilla del Monte (donde se produjeron evacuaciones durante la madrugada), Los Terrones, Quebrada de la Luna y Cerro Pajarillo, mientras que las llamas se encaminaban hacia la zona de Ischilín y Ongamira.
En paralelo, un foco se reavivó por la tarde a sólo dos kilómetros de La Cumbre. Se trata de un flagelo que también castiga a Chaco y Corrientes.
En el sur del país, en tanto, la ciudad de Bariloche intentaba recuperarse ayer del fuerte temporal de lluvia y nieve que castigó el fin de semana la zona cordillerana patagónica y derivó en apagones, evacuados y cortes de ruta.
Ante el muy delicado escenario cordobés, ayer desembarcó en la localidad de La Cumbre la secretaria de Medio Ambiente de la Nación, la cordobesa Romina Picolotti, quien sobrevoló la zona de los incendios junto al gobernador Juan Schiaretti (ver aparte). Según estimaciones provinciales y de Picolotti, fueron afectadas por las llamas cerca de 50 mil hectáreas.
El estado de situación en la provincia es de alerta máxima, de la mano de la intensa sequía, las altas temperaturas y los fuertes vientos.

 Alivio

Ayer, sin embargo, el clima brindó cierto alivio a los brigadistas, ya que desde la mañana hubo un descenso de temperatura, nubosidad y disminución en la intensidad del viento, que se dirigió hacia el Sur. No obstante, según el Servicio Meteorológico Nacional se producirían sólo lluvias aisladas en la región, que podrían desatarse recién entre hoy y mañana.
Mientras investigan las causas de los incendios, fuentes policiales indicaron que hay dos personas sospechadas de haberlos iniciado, en un caso en forma intencional y en otro por imprudencia, aunque aún no se hicieron imputaciones formales. En tanto, un hombre de 43 años fue detenido en la noche del martes, acusado de prender fuego sobre la autopista Córdoba-Villa María, en jurisdicción de la ciudad de Río Segundo. Ayer, en Capilla del Monte, cerca de 350 bomberos combatían las llamas, que comenzaron a desplazarse en las últimas horas hacia Ischilín y Ongamira. Según la intendenta de Capilla del Monte, Roxana Olmos, «la gente está triste porque el fuego está rodeando al cerro Uritorco».
En tanto, el director del Plan Provincial de Manejo del Fuego, Marcelo Colombatti, precisó que «el incendio en la zona de Capilla del Monte se registra entre los cerros Uritorco y El Pajarillo, y Los Terrones». «Desde La Falda hasta Los Cocos lo tenemos muy contenido, con mucho personal realizando actividad secundaria», agregó. En la zona de La Cumbre, en tanto, unos 100 monos carayá pudieron ser salvados, aunque la reserva que los albergaba quedó arrasada por el fuego.
Por su parte, el subdirector del plan provincial, Diego Concha, precisó que trabajan en la zona cerca de 600 efectivos, entre bomberos voluntarios, personal policial y de Defensa Civil. En tanto, el jefe de la departamental Ischilín de la Policía, Víctor Colinos, dijo que 15 personas fueron evacuadas por el humo en Villa Albertina, donde también hay animales muertos.
El principal foco de incendio se había ubicado el martes en la zona de la histórica capilla de Candonga, en Asconchinga, donde unas 90 personas fueron evacuadas, aunque ayer pudieron regresar a sus viviendas, que no fueron alcanzadas por las llamas.
Las autoridades provinciales denunciaron que el incendio con un frente de 25 kilómetros fue «generado en forma intencional», en el marco de la declaración del «estado de alerta roja» en la provincia.
El flagelo del fuego se vive también con fuerte crudeza en Chaco, donde varios focos se registraban en el oeste provincial, con epicentro en la localidad de Los Frentones, alimentados por la sequía y el persistente viento norte.
El martes, las llamas incluso se aproximaron al pueblo, de 8.000 habitantes, aunque lograron ser contenidas por los brigadistas.
En este marco, el gobernador Jorge Capitanich declaró «zona de desastre» las áreas afectadas en el departamento Almirante Brown y anunció que enviará un proyecto de ley para regular la quema de pastizales.
En Corrientes, en tanto, cerca de 600 hectáreas de pinos del norte provincial se encontraban ayer bajo el fuego producto de un incendio que ya provocó importantes pérdidas económicas y que redujo la visibilidad en la Ruta Nacional 12. Según el secretario de Recursos Forestales de la provincia, Carlos Jacobo, «esto se produce por la utilización del fuego de forma indiscriminada». «Las causas se van a investigar», prometió.
En tanto, en lo que respecta a Bariloche y zonas aledañas, ayer estuvo cortada la Ruta 40 por el desmoronamiento de una parte de las laderas que rodean la «Cuesta de la Rinconada», a 40 kilómetros de Junín de los Andes.
En paralelo, sólo quedaban cerca de 700 usuarios sin servicio eléctrico, luego de que la acumulación de nieve causara daños sobre las líneas y dejara sin luz a 18 mil usuarios el pasado lunes. En tanto, el gobierno rionegrino envió una partida de emergencia de elementos para los pobladores evacuados.

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