24 de julio 2007 - 00:00

Entre Ríos: obispos no quieren otro Piña

Joaquín Piña
Joaquín Piña
El pasado jueves, Dalzotto -quien lidera la parroquia Santa Rosa de Lima, de la localidad de Chajarí-, fue invitado por el gobernador electo Sergio Urribarri y por el intendente de esa localidad, Juan García, a integrar la lista con la que el justicialismo buscará hegemonizar la discusión por la reforma de la carta magna local.

Pero la incipiente carrera en el terrenal escenario de la política fue cortada de raíz por los obispos Luis Collazoul (Concordia), Mario Maulión (Paraná) y Jorge Lozano (Gualeguaychú), quienes le negaron la autorización requerida.

Pese a que a nivel nacional el cardenal Jorge Bergoglio instruyó a los obispos para que asuman un activo rol de fiscalizadores en el marco del año electoral, en tierras entrerrianas la Iglesia optó por desechar un perfil tan mediático.

No fue el caso, sin embargo, de las vecinas Misiones y Corrientes, ya que ambos distritos contaron en los últimos meses con sendas listas de convencionales encabezadas por sacerdotes, de la mano del obispo emérito de Iguazú (el pasado 29 de octubre) y del cura párroco José Luis Niella (el 18 de febrero de este año), respectivamente.

Sin embargo, hay diferen cias. Piña y Niella lideraron fuerzas opositoras a los oficialismos locales para intentar coartar la posibilidad de que los actuales gobernadores batallen una reelección en las urnas. El padre catalán lo logró. Dalzotto, en cambio, fue tentado por el justicialismo gobernante, deseoso de aprovechar el arrastre de votos que suele generar la figura de un padre candidato.

«Monseñor Collazoul me comunicó que por decisión de los tres obispos de la provincia, la Iglesia de Entre Ríos no participará con representantes directos en la reforma de la Constitución provincial, sino que aportará sugerencias, ideas y contenidos a nivel institucional», aseguró el párroco entrerriano, en declaraciones difundidas por el local «Diario Junio».

Poco deseoso de desatar un conflicto, el sacerdote acatará la voluntad de los obispos.

«Me hubiese gustado participar; considero que debemos involucrarnos en estos temas, pero la Iglesia ya había tomado esta postura y no tengo problemas en aceptarlo», aclaró.

Parecen intentar así los obispos entrerrianos que un sacerdote local se sumerja de lleno en la arena política, como ya le ocurre abiertamente a Piña en Misiones.
  • Embestida

    El obispo jubilado logró en octubre pasado dejar sin la posibilidad de pelear su reelección a Carlos Rovira en Misiones.

    Ahora alienta como candidato a gobernador al líder de los camioneros local, Adolfo Velázquez, en una pirueta de campaña que lo termina instalando en una virtual sociedad electoral con el titular de la CGT, Hugo Moyano.


  • En su nuevo rol, incluso Piña parece haber adquirido algunos vicios de los políticos. Por caso, la semana pasada se trenzó en una polémica pública con el presidente de la UCR misionera, Daniel González. Hasta hace pocos días, el padre y González eran socios del opositor Frente Unidos por la Dignidad, fuerza que sin embargo terminó por estallar en varios pedazos, de la mano de las ambiciones electorales de sus integrantes.

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