21 de septiembre 2006 - 00:00
Forzados, otorgan nuevos aumentos
-
Tucumán bajo el agua, el día después: entre la tragedia, la solidaridad y la asistencia estatal
-
Los gobernadores blindan las reformas de Milei pero crece la preocupación por el deterioro en las provincias
En la actualidad, más de la mitad de los presupuestos provinciales se destina a salarios. Por eso los nuevos incrementos que deben otorgar los mandatarios complican el estado de las arcas locales, de por sí ya exigidas por la Ley de Responsabilidad Fiscal. La norma pone un cepo desde enero de 2005 al gasto y al endeudamiento de las provincias.
En muchos casos, el calendario de medidas de fuerza en el interior del país es fogoneado desde la Casa Rosada, al activar unilateralmente a nivel nacional incrementos salariales, que luego exigen los gremios locales.
Insfrán y Colombi definieron un aumento salarial de 19% para el básico de los estatales, mientras que Sancho hizo lo propio en la tierra natal de Néstor Kirchner, en este caso de 10%.
Por su parte, Busti anunció una suba fija y remunerativa para un sector de la administración pública provincial, con un costo mensual de $ 1.900.000. En paralelo, el gobierno neuquino abrió una mesa de negociación con gremios estatales.
A la par de los aumentos de sueldo ya oficializados, otros mandatarios afrontan fuertes presiones gremiales. Por caso, en Santa Fe, esta semana el justicialista Jorge Obeid calificó de «sorpresivo y sin justificación» el paro anunciado por la Asociación del Magisterio de Santa Fe. Por su parte, el ministro de Economía bonaerense, Gerardo Otero, insistió ayer en que hoy «la provincia no está en condiciones de aumentar el salario a docentes».




Dejá tu comentario