25 de marzo 2009 - 23:13
Inminente desembarco de gendarmes en el conurbano
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En ese marco, además terminarán de pulirse en las próximas horas los roles -y límites-de cada fuerza. «No estarán subordinadas; trabajarán coordinadamente», aclararon sin embargo.
Los efectivos de Gendarmería transitan las calles del conurbano desde 2003, con epicentro en zonas conflictivas como la villa La Cava (San Isidro) y Fuerte Apache (Tres de Febrero).
En la actualidad, cerca de dos mil gendarmes cumplen tareas de control en puntos fijos en la provincia. De ser necesario, pueden disparar y detener, aunque en ese caso deben remitir a la persona al destacamento policial más inmediato.
Si bien los gendarmes responden a sus mandos naturales, semanalmente se desarrolla un plan de objetivos en una reunión de un comité interfuerzas que se concreta en la Secretaría de Seguridad Interior, en la Ciudad de Buenos Aires.
Ayer, Scioli confirmó que trabaja con el Gobiernonacional para «reforzar en algunos lugares sensibles» de la provincia la dotación de efectivos de seguridad con cerca de 900 nuevos gendarmes, además de miembros de la Prefectura. Según el mandatario, «hay voluntad del Gobierno nacional» para desplegar esa asistencia. «Hay una sumatoria de acciones que tiene como objetivo poner más efectivos en las calles, especialmente las del conurbano», dijo, para hacer frente a «una nueva forma de delitos, muy violentos» que requieren «nuevas formas de acción policial y de las fuerzas de seguridad».
Sin embargo, advirtió que «nada, por sí solo, resuelve el problema». «Tampoco es cuestión solamente de las fuerzas de seguridad: es el compromiso de la Justicia, de la educación, el trabajo, el espacio público y la lucha contra la droga», aclaró.
Desde la vereda nacional, por su parte, mostró cautela el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández. «No tenemos definida todavía esa política; estamos trabajando en una política de seguridad que le sirva a la provincia de Buenos Aires», dijo. «No podemos intervenir, pero sí podemos ofrecer alguna colaboración y estamos trabajando en eso», agregó.
Agobiados por el grave flagelo de la inseguridad, en los últimos días se multiplicaron los pedidos del desembarco de gendarmes por parte de numerosos intendentes bonaerenses.
Uno de los más enfáticos fue el marplatense Gustavo Pulti, quien revisa por estas horas su alineamiento con el kirchnerismo y para quien la presencia de la Bonaerense ya es «insuficiente». También se sumó al planteo el quilmeño Francisco Gutiérrez. Meses atrás, el otrora radical K Gustavo Posse había mostrado su disconformidad por el retiro de gendarmes de San Isidro, en plena efervescencia por el asesinato del ingeniero Ricardo Barrenechea.




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