El argumento esgrimido por los funcionarios, según «El Día» de La Plata, apunta a contar con una mayor extensión para desarrollar una infraestructura acorde a las necesidades de su población (que experimentó un importante crecimiento demográfico), además del plus -nada despreciable- de acceder así a un mayor porcentaje de coparticipación. En todos los casos, se trata de distritos de carácter urbano (no poseen áreas rurales), de escasa superficie y que viven fundamentalmente del turismo. Nacieron en 1979, escindidos de Coronel Dorrego (en el caso de Monte Hermoso), de General Madariaga (Pinamar y Villa Gesell) y de General Lavalle (Partido de la Costa). «Madariaga cuenta con 300 mil hectáreas contra las 6.600 que tiene Pinamar. Nosotros ya tenemos 32 mil habitantes que necesitan ciertas como-didades, y tenemos que valernos de Madariaga», le dijo Altieri al diario platense. «Ellos tienen 300 mil hectáreas, y con darle 10.000 a Pinamar y otras 10.000 a Gesell se solucionarían los problemas. Además, son tierras sin riqueza potencial porque son anegables», aseguró. Por este escenario, por caso, Pinamar debió construir un cementerio en la arena, mientras que el manejo de los residuos se hace en «territorio vecino». Previsiblemente, la pretensión encendió el alerta en los municipios vecinos. Por caso, la comuna de Coronel Dorrego ya adelantó que no cederá nuevamente parte de su territorio.
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