22 de febrero 2008 - 00:00

Intensa negociación para asegurar inicio de clases

A contra reloj por la inminencia del inicio del amenazado ciclo lectivo, el gobierno nacional, las provincias y los cinco gremios docentes intentaban anoche cerrar un acuerdo ¨integral¨ para asegurar el normal retorno a clases, que entre otros ejes contempla una suba del salario mínimo de 24%, para llevarlo de 1.040 pesos a 1.290 pesos. En la nueva y febril jornada de negociaciones paritarias -desarrollada en el Ministerio de Trabajo-, las partes buscaban pulir las diferencias en materia de redacción final del acta, que hicieron naufragar el anuncio de un entendimiento la noche del pasado miércoles.
La postal incluyó una abrupta salida de la mesa de negociaciones de la secretaria general de CTERA, Estela Maldonado, quien sufrió un pico de presión y debió ser asistida por médicos del SAME. Sin embargo, tras ser retirada Maldonado -descompensada, y en silla de ruedas- en una ambulancia, las conversaciones continuaron.
En rigor, la suba del mínimo ya había sido consensuada el miércoles, lo mismo que el compromiso de cumplir con los 180 días de clase previstos por ley, aunque sin prohibir eventuales paros. Pero no lograban ponerse de acuerdo anoche respecto de la pretensión gremial -que incomoda a Nación, porque la enfrenta a los gobernadores- de dejar sentado en el acta que las paritarias provinciales deberán incluir la incorporación al salario básico de cifras hoy no remunerativas, además de vales y tickets.
De oficializarse el entendimiento, ningún maestro del país podrá cobrar menos de 1.290 pesos. Será, sin embargo, la base a partir de la cual se dispararán luego las discusiones salariales en las provincias, con el retorno de las clases el 3 de marzo sobre los talones.
Como en 2007, algunos distritos deberán volver a apelar a las arcas nacionales para hacer frente a las subas.
En rigor, el convenio deberá ser ratificado por las bases. En el caso de CTERA, tiene previsto un congreso el próximo jueves, a sólo cuatro días del regreso a las aulas.

 Pretensión

Los maestros reclamaron al ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, inicialmente una suba de 34,6% (en pos de un mínimo de $ 1.400), muy lejos de la mesura sindical con la que soñaba Cristina de Kirchner. Sin embargo, en sucesivos encuentros paritarios, los funcionarios ofertaron alzas por 15,3% y 19%, que fueron rigurosamente rechazadas.
Las conversaciones fueron retomadas a las 18 de ayer en la sede laboral, tras el cuarto intermedio dictado a última hora del miércoles luego de que naufragara la redacción final del acta, por diferencias en «un par de puntos», según fuentes gremiales.
Las rispideces apuntaron a la conformación del salario básico en las provincias. Según fuentes sindicales, algunos gobernadores -a través de sus representantes en la paritaria- manifestaron reparos en materia de la incorporación al básico de sumas no remunerativas y de tickets canasta. Mientras tanto, aceleran los gobernadores las negociaciones locales. Por caso, el mandatario entrerriano Sergio Urribarri les ofreció un salario inicial de $1.290. En paralelo, el chaqueño Jorge Capitanich prometió que les hará hoy una oferta salarial «irresistible». En algunos distritos, sin embargo, los paros son una realidad. En Río Negro, Unter ratificó la huelga de 48 horas del 3 y el 4 de marzo, pese a que la cartera de Educación postergó el inicio de clases por la falta de acuerdo.

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