26 de septiembre 2011 - 21:51
Kirchnerismo busca consolidar dominio en interior hasta 2015
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En cambio, tres plazas le representaron a Balcarce 50 un avance territorial. Dos de esos distritos tuvieron además el plus de derivar en la caída de experiencias de transversalidad, con la victoria de Lucía Corpacci (FpV) el 13 de marzo en Catamarca frente al exradical K Eduardo Brizuela del Moral, y el flamante triunfo del justicialista Carlos Soria el pasado domingo en Río Negro, ante el ucerreísta K César Barbeito.
Factor sorpresa
A ese lote debe sumarse además la unción del peronista Martín Buzzi en Chubut, que nació con pelaje dasnevista, pero luego se aggiornó a los tiempos que corren y se alineó con Nación, alumbrando una relación muy diferente de la que plantea el saliente Mario Das Neves, compañero de fórmula de Eduardo Duhalde por Unión Popular.
Ahora, la Casa Rosada confía en que el kirchnerismo retendrá el poder sin mayores contratiempos -reelecciones mediante de gobernadores justicialistas- en Buenos Aires (con Daniel Scioli), San Juan (José Luis Gioja), Formosa (Gildo Insfrán), Entre Ríos (Sergio Urribarri), La Pampa (Oscar Jorge) y Santa Cruz (Daniel Peralta).
En sintonía, también apuesta a sostener sin apremios el dominio de Jujuy, de la mano de la candidatura del exmandatario Eduardo Fellner (FpV) para suceder a Walter Barrionuevo.
Mayores desafíos entraña Mendoza, donde Francisco «Paco» Pérez intentará conseguir el pase para suceder al errático mandatario justicialista Celso Jaque frente a la aspiración del radical Roberto Iglesias de volver a liderar el distrito cuyano.
Al ritmo de la preocupación que en las filas K genera este distrito -el quinto del país en materia de habitantes-, la jefa de Estado subió al avión a Pérez en su reciente viaje a Nueva York, mientras que ayer desembarcó en la capital mendocina con agenda de obra pública, pero con la clara misión de alentar el voto de toda la sábana peronista, ante el temor de que cunda el corte de boleta pregonado por Iglesias para despegarse del devaluado Ricardo Alfonsín, que en la práctica significa pregonar un sufragio Iglesias-Cristina.
En San Luis, en tanto, las cartas parecen a priori estar echadas para una continuidad inmanente de la saga Rodríguez Saá, aunque en este caso con la rareza de una candidatura que no está liderada ni por Adolfo ni por Alberto, sino por Claudio Poggi, por la Alianza Compromiso Federal. En la otra vereda, intentarán hacerle frente Adolfo Vergés por el Frente para la Victoria y José Riccardo por la UCR.
Con todo, quedan aún dos islas en las provincias por imperio del calendario desfasado que les legaron las intervenciones federales: este año no votarán gobernador ni Santiago del Estero ni Corrientes, que están gobernadas por un radical ultra-K (Gerardo Zamora) y un ucerreísta (Ricardo Colombi) que dio algunas señales en los últimos tiempos que parecen mostrarlo un poco más cerca de la Casa Rosada.




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