Clases: ahuyentan paro nacional y pujan contra reloj provincias

Ambito Nacional

Gobierno de Alberto Fernández ofertará suba del piso salarial del 13,5%, 4 sumas fijas de $ 1.200 y revisión en junio, y recibirá guiño de gremios nacionales. Sobre el filo de retorno a clases el próximo lunes, los gobernadores esperan esa pauta para cerrar acuerdos y esquivar huelgas locales. Horizonte de conflictividad en pocos distritos.

El Gobierno de Alberto Fernández retomará este miércoles la paritaria docente federal con una oferta salarial a los cinco gremios con representación a nivel país con la que confía asegurar un inicio de clases el próximo lunes sin huelgas de corte nacional.

Será un primer paso clave, pero resta otro, multiplicado por 23: los gobernadores esperan esa definición para activar contra reloj -desde este miércoles mismo- sus propias pulseadas de sueldo con los maestros locales, con la mirada puesta en esquivar paros ese lunes de corte provincial (Misiones ya selló un acuerdo).

Más allá de que avance un entendimiento a nivel nacional en torno a la suba del piso salarial de los maestros a nivel país, en algunos distritos se agitan aires de conflictividad -según fuentes sindicales-, con epicentro en Chubut (vuelve a clases este miércoles con un paro de 72 horas y una conciliación obligatoria que no será acatada por todos). Se suman posibles medidas de fuerza en Santa Cruz (si Alicia Kirchner no les mejora la oferta), Tucumán (reclaman a Juan Manzur mantener la cláusula gatillo) y Tierra del Fuego.

En otros el horizonte aparece más despejado, como en tierra bonaerense, donde la administración de Axel Kicillof apelaría este miércoles, tras la paritaria nacional, a una oferta con sumas fijas y cosecharía un primer guiño del Frente de Unidad Docente Bonaerense y de UDA de acompañar un normal inicio de clases el lunes.

La cita de la paritaria docente nacional será este miércoles a las 16 en el Palacio Sarmiento, con los ministros de Educación, Nicolás Trotta, y de Trabajo, Claudio Moroni, como anfitriones, y funcionarios provinciales. Por la vereda sindical se sentarán los dirigentes de CTERA, UDA, SADOP, AMET y CEA.

La propuesta -tal como lo informó este diario el lunes- incluirá la suba del salario inicial, el pago de 4 sumas fijas (de marzo a junio), y revisión en junio. Ese piso está anclado hoy en 20.250 pesos y sería elevado a 23.000 (una suba del 13,58%), mientras que las cuotas fijas serían de 1.200 pesos cada una (4.800 pesos en total), a cuenta de futuros aumentos del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).

Además se mantendría el Fondo Compensador, con el que el Gobierno nacional auxilia a los distritos que no logran abonar ese piso. Un lote que alcanza hoy a 4 provincias, pero que sumaría más miembros.

La ingeniería nacional apuesta así a un acuerdo corto y esquiva la cláusula gatillo, por su carácter indexatorio de la economía. Es la estrategia que alienta la Casa Rosada y comparten (al menos en sus intenciones iniciales) los gobernadores.

Sin embargo, fronteras adentro de algunas provincias el reclamo de reedición del gatillo es fuerte. Uno de los distritos donde ese planteo asoma con más fuerza es en Tucumán, bajo la amenaza de paros, mientras que algún gobernador podría acceder por única vez a aplicar una suba automática por inflación en los sueldos de marzo, respecto de diciembre, para luego seguir negociando.

En filas sindicales asignan con insistencia ese papel al peronista santafesino Omar Perotti, aunque habrá que ver la evolución que muestra la pulseada paritaria de las próximas horas.

Por lo pronto, y a juzgar por el humor que reinaba en ambas veredas, habrá este miércoles en el Palacio Sarmiento un guiño de comprensión de los sindicatos para con un Gobierno nacional que recién se inicia, y se llevarán la propuesta de la gestión Fernández para ponerla a consideración de las bases, con pronóstico positivo.

Pero ello no implica -advierten desde filas gremiales- un cheque en blanco. “La preocupación es tener una continuidad en la negociación para que, en algún momento determinado, podamos sacar los salarios docentes de la línea de pobreza”, aseguró a Ambito Financiero el titular de UDA y secretario de Políticas Educativas de la CGT, Sergio Romero.

Reconozco el gran esfuerzo del actual Gobierno en materia de inversión en salarios, pero hay que seguir trabajando en esta línea”, enfatizó Romero, quien comanda uno de los dos gremios más numerosos, junto con CTERA. En enero, una familia tipo necesitó para no ser pobre un ingreso de 40.373 pesos.

En esa línea, Romero hoy planteará la importancia de que las sumas fijas sean de carácter remunerativo. “Hay que trabajar también para los pasivos”, dijo. Y también pedirá que Nación garantice que cumplirá con la revisión (y que se active, caso contrario, una suba automática por inflación). “Vamos a hacer un esfuerzo para iniciar las clases, pero nada garantiza el proceso educativo si el Gobierno no trabaja en los temas vertebrales de la educación”, enfatizó, en referencia a potenciales medidas de fuerza en el corto o mediano plazo si no hay avances concretos.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario