Personal de la División de Explosivos fue alertado ayer sobre la presencia de un paquete sospechoso cerca de dos cajeros automáticos.
Santa Fe - Una extraña seguidilla de amenazas de bomba en entidades bancarias localizadas principalmente en la ciudad de Rosario llevó al Gobierno de Santa Fe a iniciar una investigación especial, en medio de la crisis de delitos que la semana pasada terminó por eyectar de su cargo al ministro de Seguridad, Leandro Corti.
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El miércoles, un proyectil antitanque de gran poder destructivo, que fue dejado en la puerta de la sucursal del banco Macro en Rosario, fue retirado y detonado por la Policía rosarina, que ese mismo día debió responder a otras cuatro falsas amenazas de bomba. Ayer, en tanto, un llamado al 911 alertó sobre la presencia de un paquete sospechoso dentro de un contenedor de basura ubicado en cercanías de una sucursal del banco Municipal y un cajero automático del banco Nación. Tras realizar una inspección en el lugar, la Brigada de Explosivos constató que se trató de otra falsa alarma.
Tras la conmoción que provocó el caso de la granada en el Macro, el flamante ministro de Seguridad de Santa Fe, Raúl Lamberto, no descartó que pueda tratarse de una campaña nacional contra el banco, que tiene a su frente al banquero Jorge Brito: «El tema merece ser investigado, para ser serios, y creo que en este caso nosotros lo somos», dijo.
El comisario Marcelo Gómez, de la seccional 15ª de esta ciudad, explicó que el artefacto explosivo tenía «un poder de alcance de 150 metros a la redonda» y que al explotar «libera numerosas esquirlas».
Agregó que el proyectil antitanque detonado «suele colocarse en los fusiles, tiene 40 centímetros de largo y es ovalado». Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Marcos Escajadillo, manifestó que efectivos de la Policía santafesina y de la Federal trabajarán en coordinación para investigar el origen del hecho, pero aclaró que por el momento no hay pistas firmes para aclarar el caso.
La crisis de inseguridad que sacude a la provincia -y en especial a la ciudad de Rosario- derivó en un redireccionamiento de la política de seguridad del Gobierno de Antonio Bonfatti, en especial por los diversos hechos de corrupción policial que el exministro no logró desactivar.
En este sentido, consultado sobre si prevé hacer cambios en la dirección de la fuerza, Lamberto explicó: «En la medida en que logremos que los jefes se sumen a un proyecto y empujen todos en algo que es tan fundamental, como es dar seguridad a la población, vamos a ratificar su continuidad».
Sin embargo, afirmó: «Aquellos que no colaboren, que no se sientan parte de este proyecto, creo que tendrán que dejar sus cargos y dar paso a otra camada de gente que piense distinto».
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