10 de septiembre 2008 - 00:00
Señales de distensión entre Cristina y Schiaretti
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No obstante, en Córdoba desconfían. «El que se quema con leche ve la vaca y llora», repetían ayer cerca de la Casa de Gobierno en la provincia. De todas maneras, y en el marco del enésimo acto convocado por la Casa Rosada para anunciar la licitación de un nuevo tramo de la autopista Córdoba-Buenos Aires, funcionarios nacionales, provinciales y varios municipales, entre ellos, el cordobés Daniel Giacomino, de la ciudad de Córdoba, compartieron con gestos de moderación y entendimiento.
De hecho, fueron muy distintos de los percibidos en los últimos días respecto del vínculo político con los Kirchner, situación abordada en varios encuentros previos ayer. Uno de ellos con Juan Carlos Massón en los despachos de la denominada Unidad Presidencia. También, la delegación cordobesa, encabezada por el propio gobernador acompañado de ministros, se cruzó hasta los despachos de Sergio Massa y de Carlos Fernández, y aseguran que, aunque fugaz, hubo un paso por lo de Randazzo en Interior.
En todas y cada una de las oficinas se habló de lo mismo: qué hacemos con el «acuerdo» verbal que habían alcanzado respecto del giro de fondos que Córdoba reclama como deuda nacional por el pacto de armonización previsional. Los cordobeses se mantienen en posición de reclamar algo más de
$ 2 mil millones.
Hubo idas, vueltas y explicaciones. Pero lo primero y concreto fue confirmar una reunión que hoy mantendrán el titular de la Caja de Previsión de Córdoba, Osvaldo Giordano; y el de la ANSeS, Amado Boudou. Ambos saltearán presentaciones, ya que se conocen casi a niveles de amistad personal de cuando eran funcionarios enrolados en los equipos técnicos de Domingo Cavallo durante la presidencia de Carlos Menem. Se espera un inminente giro de fondos en niveles parecidos a los que se había pactado hace 15 días con Randazzo.
Obviamente hubo explicaciones, y especulaciones respecto de por qué esa negociación pareció retroceder tanto en las últimas 72 horas. Y en esto se confirma lo ya publicado por Ambito Nacional: Schiaretti y el ministro del Interior habían pactado el reconocimiento de 780 millones de pesos como déficit de la Caja de Jubilaciones para este año; un mecanismo para actualizar ese monto durante 2009, 2010 y 2011, y la discusión de la deuda anterior en 6 meses. Esto permitía la «esperanza» de eliminar o corregir el ahorro forzozo en las jubilaciones superiores a los 5 mil pesos para el año próximo. En ese punto fue Schiaretti quien pareció patear el tablero: planteó que si antes del 15 de setiembre no había señales concretas, Córdoba adoptaría medidas drásticas. Y aquí comenzaron las especulaciones. Se habló, no Schiaretti, aunque sí sus funcionarios de la emisión de un nuevo bono.
Creen en Córdoba que si hacen la punta serían no menos de 5 las provincias que imitarían la decisión antes del próximo otoño. También, se dejó trascender en los últimos días el análisis de un eventual recorte sobre los salarios de empleados públicos con mayores ingresos, o al menos un «ahorro forzozo» como el aplicado a las jubilaciones.




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