8 de marzo 2007 - 00:00

Solá puso en funciones al nuevo ministro de Economía

Como primera medida, Solá tomó distancia de las declaraciones del saliente ministro de Economía, Gerardo Otero, quien dio a entender claramente que su renuncia se fundó en una falta de independencia de la provincia respecto de la Casa Rosada. «Respetamos lo que él piensa (por Otero), son las leyes del oficio; eso no quiere decir que yo tenga que estar de acuerdo. No es mi pensamiento», aseguro ayer Solá, durante el discurso que dio en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno bonaerense y en el cual también elogió largamente a Otero, con quien mantiene una estrecha relación.
«Nadie me pidió que lo sacara; él renunció, fue una decisión suya», aclaró, además, en referencia al saliente ministro bonaerense que estuvo parado detrás de Solá durante todo el acto de ayer y a quien se notó emocionado, aunque con rostro inexpresivo, ante el fin de un período de 20 años dentro del ministerio bonaerense.
 Aporte
Pero el mandatario tuvo que dar más explicaciones: «Le agradezco a (la ministra Felisa) Miceli el aporte que nos hace, pero acá Fernández está en su casa». La respuesta aquí se da porque la funcionaria federal manifestó el martes que la llegada de Fernández era «un aporte» del Ministerio de Economía que ella conduce.
Son tiempos de plena campaña electoral y el candidato K Daniel Scioli camina la provincia cotidianamente codo a codo con un Solá, quien no quiere dejar lugar a dudas sobre su posición política. «No cuentan conmigo como gobernador para atacar este modelo», avanzó aún más: «Algunos derrotados en esas urnas están hoy de este lado del modelo y me parece bien, porque cuanto más seamos, mejor, pero no tienen autoridad moral para venir a decirnos cómo tiene que ser administrada la provincia, sobre todo si cuando se fueron dejaron un enorme déficit y me refiero también a 1999». La arremetida tiene como destinatario a Eduardo Duhalde, un peso pesado de la provincia, cuyos hombres hacen sentir hoy su fuerza en la Legislatura bonaerense.
El mandatario también apuntó a la UCR. «No vamos a aceptar que nos vengan a decir qué tenemos que hacer los que eran bastantes creciditos cuando (Alejandro) Armendáriz y (Raúl) Alfonsín dispusieron la baja de la coparticipación de la provincia y no dijeron nada entonces», señaló, remontándose a 1988.
 Ideas propias
Finalmente, para referirse a Fernández, Solá dijo que «muy estricto, con ideas propias» y que «no es un hombre al que se lo lleven por delante de ninguna manera, al que se lo lleven puesto o al que se lo maneje».
«Lo traje porque lo conocen los intendentes, lo conocen los legisladores, conoce la provincia de Buenos Aires y no hay que empezar a explicarle de cero nada», remarcó el mandatario.
Fernández, por su parte, se presentó como «un hombre de pocas palabras», e hizo gala de ello durante su asunción. «Soy bonaerense, me convocaron, creo que conozco la situación, conozco la provincia porque he trabajado antes en ella», sintetizó quien fue subsecretario de Política y Coordinación Fiscal de Buenos Aires entre 2002 y 2003. «En principio, voy a mantener el mismo equipo y vamos a empezar a trabajar», concluyó.
Como un buen augurio de gestión, la llegada de Fernández fue saludada ayer por la Federación Económica de Buenos Aires, cuyo presidente, Raúl Lamacchia, reconoció la «larga trayectoria como funcionario provincial y nacional» y también agradeció al saliente Otero.
Por su parte, Miceli designó ayer a Nora Fraccaroli en la Subsecretaría de Relaciones con las Provincias. La reemplazante de Fernández se desempeñaba como directora nacional de Coordinación con las Provincias del Ministerio de Economía.

Dejá tu comentario

Te puede interesar