28 de enero 2003 - 00:00

También en provincias se discute la suba de tarifas

El decreto de Duhalde habilita a hacer modificaciones y, si la Justicia no dispone lo contrario, eso permitiría aumentar las facturas de la Empresa Provincial de Electricidad de Córdoba (EPEC). Sin embargo, fuentes gubernamentales aseguraron que ya se preparó a la empresa para evitar la suba sin comprometer la salud de la compañía. Según los argumentos oficiales, hay razones técnicas y también políticas, aunque prevalecen las últimas por motivos electorales en los que no es necesario abundar.En tanto, Aguas Cordobesas solicitó ya al Ente Regulador de los Servicios Públicos (ERSEP) un incremento superior a 50%. La solicitud permanece archivada bajo siete llaves en algún cajón cuyo destino se desconoce.
De cualquier manera, cuando se concrete, de acuerdo con lo que extraoficialmente se admite,
la suba no superaría 15% en ningún caso.
Otra provincia donde se trabaja contrarreloj es
Chubut. A comienzos de febrero, habrá una reunión entre referentes de la Secretaría de Hacienda y Energía de la Nación, legisladores nacionales y directivos de las cooperativas de la provincia. Estas últimas pretenden que el Estado nacional reconozca el perjuicio que le significa a Chubut estar fuera del sistema interconectado nacional y que, por ello, acceda a otorgar un subsidio que impida trasladar a los usuarios el inminente aumento de la energía.
En
Misiones el gobierno de Carlos Rovira descartó, hasta ahora, incrementos de tarifas pero admite que deberán discutirse en los próximos meses de acuerdo con cómo se defina el tema a nivel nacional.
En Posadas, sostienen que ya se autorizó un aumento de
15% el año pasado para la electricidad y el agua. Por su parte, las empresas mantienen su posición. Mientras Electricidad de Misiones SA dice que hasta mayo no modificará tarifas, SAMSA -que brinda el servicio de agua potable en Posadas y Garupá- sostiene que no cubrió la suba de sus costos. Además, se cree que la suba nacional impactará en los precios de los productos que se consumen en la provincia.
En
Río Negro, el aumento de tarifas tampoco será automático. Pero desde las empresas presionan para que el incremento, que fue rechazado el año pasado por el Ente Regulador de la Energía de Río Negro, finalmente se produzca.
Diferente es la situación en la vecina
Neuquén. El mayorista Ente Provincial de Energía informó que la decisión, por el momento, es absorber el aumento de tarifas. Sin embargo, aún resta analizar el aumento a nivel nacional, lo que podría torcer la línea de la empresa.
La
Cooperativa de Agua Luz y Fuerza (CALF), prestadora de servicios en Neuquén capital, anunció, por su parte, que aplicará un aumento que será de entre 8 y 9 por ciento. En la provincia, el año pasado las subas rondaron 23%.
En
Mendoza, el gobierno provincial y las empresas de servicios ya empezaron el tironeo. Mientras las eléctricas piden aumentos de 20%, la administración de Roberto Iglesias aceptaría un retoque de sólo 4 %.
En tanto,
Obras Sanitarias se bate en un duelo con el ente regulador de la provincia, que asegura que el índice de rentabilidad de la empresa es de 11,20%. La compañía sostiene, por el contrario, que tiene 30 millones de pérdida.
Según el ente regulador, la empresa le debe a Mendoza
3,5 millones de pesos mientras que dice deber sólo 240 mil.
En
Buenos Aires y Salta, si bien no hubo una postura oficial de sus respectivos gobiernos, se prevé que sigan la política de Nación. En el primer caso, porque Felipe Solá ya se mostró alineado con la política tarifaria de Roberto Lavagna, y en el segundo porque la provincia gobernada por Juan Carlos Romero siempre siguió los pasos de la administración central en la materia.
En tanto, en
Santa Fe la Empresa Provincial de Electricidad (EPE) anunció hace 2 semanas que no habrá aumentos de tarifas. Mientras que en Chaco el gobierno de Angel Rozas no decidió aún si las empresas provinciales de agua y luz absorberán como hasta ahora el aumento tarifario.

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