Anticipan que mejoró el consumo de carne en agosto

Economía

Estiman la suba entre un 5% y un 10%. Impactaron una alta faena y precios estables en la góndola.

Dentro de pocos días se darán a conocer los datos vinculados a la exportación de carne del mes de agosto. Con esa información y teniendo en cuenta la producción local, se calculará el consumo promedio aparente en el mercado interno, que habría tenido un importante salto respecto de meses anteriores, en los que se ubicó cerca de los 48 kg/hab/año.

Según datos estadísticos preliminares a los que pudo acceder Ámbito vinculados al negocio ganadero, el consumo durante el mes de agosto habría aumentado entre un 5% y un 10% ubicándose entre 52 y 54 kg/hab/año, en un período que estuvo marcado por una altísima faena y precios estables en la góndola. Según distintas fuentes consultadas por este medio, septiembre tendría la misma tónica y si octubre muestra datos similares, el cierre de 2022 podría tener mejores cifras respecto de 2021.

La producción de carne creció durante los últimos meses pero en particular, durante el mes de agosto totalizó 289 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h). Según datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de la Carne (CICCRA), al corregir ese guarismo por el número de días laborables, la comparación con la producción de julio arroja una suba del 6,1%.

En este contexto de mayor producción y con precios “planchados” la carne vacuna volvió a ser una opción para los consumidores. Según datos de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (CAMYA) la mayoría de las categorías de animales de consumo muestran un incremento interanual acumulado del 68% mientras que la inflación se ubicó en 83%. Con esa diferencia, el comprador sabe perfectamente qué hacer en la góndola.

Al ser consultado sobre este tema, Victor Tonelli, analista y consultor en el mercado ganadero, confirmó la información y aseguró a Ámbito que “si bien faltan datos de exportaciones del mes de agosto, se habría generado un consumo aparente anualizado de 54 Kg, lo que implica una mejora de un 10% si comparamos con los 7 meses anteriores. Agosto habría tenido un consumo mayor gracias a una mejor relación entre el poder adquisitivo y el precio de la carne pero también gracias a la cantidad de animales faenados y el peso de los mismos”.

Si bien este dato puede ser muy valorado por el Gobierno, que desde hace tiempo busca potenciar al sector ganadero, aumentar la productividad y favorecer al consumo interno, las causas reales de este incremento en la faena obedecen a cuestiones coyunturales.

Miguel Schiariti, titular de CICCRA, explicó a Ámbito que “aumentó el consumo porque la sequía sigue dificultando el engorde a pasto entonces los animales salen de manera fluida de los corrales. Es un mal negocio para el productor, pero es lo que esta ocurriendo”.

El problema está centrado en lo que ocurrirá hacia fin de año, porque una vez pasado este “verano” con datos relativamente favorables, lo que sigue es preocupante. Por eso el Gobierno sigue de cerca la evolución del negocio y buscará evitar una fuerte suba en el precio de la carne.

Según Schiariti, “lo que ocurra a futuro dependerá de las lluvias, porque sin agua y con temperaturas bajas no hay desarrollo de las pasturas o de los pastos naturales. Este problema genera que los campos que tienen algo de agua, no puedan aprovecharla”. Sin pasto los animales se envían a faena, pero si llueve podría cambiar nuevamente el escenario de oferta y precios.

Mientras que los valores en la góndola no se ajustan a la realidad y el consumidor vuelve a mirar la carne vacuna como una opción, no quedan dudas de que la cadena se resiente: con una oferta creciente a causa de la sequía y de la mayor oferta de los feedlots, el rodeo sufre lo que el especialista en ganadería Ignacio Iriarte denomina la “licuadora inflacionaria”, ya que en pocos meses la mayoría de las categorías –salvo el ternero de invernada y la vaca conserva– perdieron no menos del 25% en términos reales. Por eso, en el mercado ganadero descuentan que la menor oferta de carne vacuna que se espera a partir de noviembre frenará el deterioro de los valores reales de la hacienda.

Según Tonelli, “hacia adelante hay mucha oferta en el mercado y en lo que queda de septiembre y octubre y parte de noviembre los precios se van a mantener, afectando fuertemente a la cadena y más aún al feedlot que tiene costos al alza (energía y granos), mientras mantiene un valor de venta bajo. Sin embargo, cuando empiece el proceso de vaciado de los corrales, es de esperar que entre diciembre y abril el precio del gordo de consumo aumente y eso genere una recuperación en el valor de la carne al consumidor, pero es meramente una recuperación de precio ya que se mantuvo estable desde hace 3 meses con una inflación superior al 20%, por lo tanto no sería una suba real”.

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