Brasil pasó a liderar el ranking mundial de importaciones de vehículos provenientes de China, impulsado por un fuerte incremento del 147% interanual. Sin embargo, el salto no responde únicamente a una mayor demanda, sino a una estrategia anticipada de las automotrices frente al aumento de aranceles a los autos eléctricos que comenzó a regir este mes.
De acuerdo con datos aduaneros citados por el South China Morning Post, las exportaciones chinas hacia Brasil alcanzaron los u$s5.200 millones entre enero y mayo, muy por encima de los 2.100 millones registrados en el mismo período de 2025. Con este volumen, el país sudamericano superó a Rusia (5.000 millones) y Bélgica (3.800 millones), cuando un año atrás ocupaba el sexto lugar.
Los vehículos eléctricos dominan el mercado brasileño
Dentro de ese total, unos u$s4.500 millones corresponden a vehículos eléctricos, consolidando su protagonismo en el mix de importaciones. Mientras que en 2021 representaban el 33%, en 2025 ya habían escalado al 87%, reflejando el fuerte avance de esta tecnología en el mercado brasileño.
El pico de importaciones se concentró especialmente en abril y mayo, con compras por u$s2.700 millones. Este comportamiento estuvo marcado por la necesidad de las marcas de adelantar envíos y acumular stock antes de la entrada en vigor del arancel del 35% para vehículos eléctricos importados.
El pico de importaciones se concentró especialmente en abril y mayo, con compras por u$s2.700 millones.
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En paralelo, el gobierno brasileño implementó un cupo de u$s463 millones libre de aranceles para kits de ensamblaje (CKD), con el objetivo de incentivar la radicación industrial de fabricantes chinos. Según el informe, al menos ocho marcas ya producen en Brasil o tienen planes concretos de hacerlo, pese a las objeciones del sector automotor local.
La mayor oferta de modelos electrificados también comenzó a impactar en los precios: por primera vez desde 2020, los valores de los autos nuevos registraron una caída en términos reales. Un ejemplo de este fenómeno fue el liderazgo en ventas del BYD Dolphin Mini en febrero, que se posicionó como el modelo más vendido del país con un precio cercano a los 21.500 dólares, superando incluso a marcas tradicionales.