16 de febrero 2026 - 09:10

Autos más baratos: Donald Trump impulsa desregulación que podría eliminar un sistema clave y bajar los precios

La decisión del presidente de EEUU de eliminar una normativa ambiental permitiría prescindir del sistema Start/Stop, una tecnología diseñada para reducir emisiones, con el objetivo de disminuir costos de fabricación y el precio final de los vehículos

El sistema Start/Stop, función clave en los vehículos modernos

El sistema Start/Stop, función clave en los vehículos modernos

La industria automotriz global atraviesa un momento de redefiniciones, y una de las decisiones más influyentes llegó desde Estados Unidos. El presidente Donald Trump resolvió revocar el llamado “dictamen de peligro”, una normativa vigente desde 2009 que permitía al gobierno federal regular las emisiones contaminantes de los vehículos. Esta medida podría derivar en la eliminación de tecnologías como el sistema Start/Stop, utilizado para reducir el consumo de combustible y las emisiones.

Este sistema, presente en millones de autos modernos, apaga automáticamente el motor cuando el vehículo se detiene —por ejemplo, en un semáforo— y lo vuelve a encender al reanudar la marcha. Fue incorporado por los fabricantes como respuesta a exigencias ambientales impulsadas durante la presidencia de Barack Obama, bajo la supervisión de la Environmental Protection Agency (EPA).

Según el gobierno estadounidense, eliminar estas exigencias podría reducir el costo de producción en hasta 2.400 dólares por vehículo, un ahorro que eventualmente beneficiaría también a los consumidores.

El impacto en los costos y el futuro de la industria

Desde la Casa Blanca sostienen que la desregulación busca fortalecer la competitividad de la industria automotriz y reducir el precio de los automóviles. La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, afirmó que esta decisión podría generar ahorros superiores al billón de dólares en el largo plazo, además de abaratar el transporte y la energía.

El impacto de esta política llega en un contexto en el que fabricantes como Ford Motor Company y Stellantis enfrentaron fuertes inversiones en electrificación y adaptación tecnológica. En paralelo, empresas como Volkswagen, Toyota Motor Corporation y Renault Group también revisan sus estrategias ante un mercado que evoluciona más lentamente hacia la electrificación de lo previsto.

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Desde la Casa Blanca sostienen que la desregulación busca fortalecer la competitividad de la industria automotriz y reducir el precio de los automóviles.

Desde la Casa Blanca sostienen que la desregulación busca fortalecer la competitividad de la industria automotriz y reducir el precio de los automóviles.

Para los fabricantes, eliminar sistemas como el Start/Stop implicaría simplificar el desarrollo de nuevos modelos, reducir costos de ingeniería y ofrecer vehículos más accesibles.

Sin embargo, la medida genera una fuerte controversia. Especialistas en derecho ambiental, como Michael Gerrard, de la Universidad de Columbia, advierten que la flexibilización de las normas podría afectar la competitividad internacional de los autos estadounidenses, especialmente en mercados donde las regulaciones ambientales siguen siendo estrictas.

Organizaciones ambientalistas también cuestionaron la decisión, al considerar que podría aumentar el consumo de combustible y las emisiones contaminantes, afectando la salud pública y el medio ambiente.

A pesar de las críticas, la decisión de Trump marca un giro significativo en la política industrial de Estados Unidos y podría acelerar el regreso de tecnologías más tradicionales en el sector automotor, al tiempo que redefine el equilibrio entre costos, regulaciones y transición hacia una movilidad más sustentable.

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