Periodista: ¿Qué acciones concretas viene realizando el Ministerio de Salud bonaerense en este momento en el que el foco ya no está puesto principalmente en la lucha contra el Covid-19?
Periodista: ¿Qué acciones concretas viene realizando el Ministerio de Salud bonaerense en este momento en el que el foco ya no está puesto principalmente en la lucha contra el Covid-19?
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Nicolás Kreplak: El eje central de la gestión tiene que ver más con la integración del sistema de salud. Es decir, la capacidad de tomar decisiones efectivas y eficaces que transformen la realidad; porque el sistema está muy fragmentado. Nadie puede tomar mediciones profundas. Hay muchísimo trabajo en inversión en el sector público para fortalecer y volver a tener servicios en el sector de salud, pero también organizarlo en forma de red. Nos pasa, por ejemplo, con el banco de prótesis. Eso significa que estamos operando de vuelta y eso tiene que ver con que recuperamos la terapia intensiva tras la pandemia. Y ese banco nos permite organizar la red y poner equipos itinerantes que pueden ir a las casas de los pacientes en vez que el paciente viaje a los hospitales.
P.: Hablaba de integración. ¿Cómo es la articulación con las prepagas y las obras sociales?
N.K.: Para fortalecer el rol del Ministerio de Salud es clave interactuar con la seguridad social y con el sector privado. En la Provincia nosotros trabajamos en articulación continua con IOMA y estamos, por primera vez, buscando homogenizar estrategias de trabajo. Que la población ya no tenga que depender tanto de esto sino que el objetivo al que uno quiere llegar es a que no importe de dónde viene, dónde vive, que tipo de cobertura tiene, sino cuál es su problema. Si su problema es, por ejemplo, tener un cáncer, tiene derecho a determinadas cosas. Hoy todavía estamos medio acostumbrados a que dependa de uno. De qué obra social tiene, si es una prepaga, la atención, los trámites que tienen que hacer, cómo se organiza. Todos son muy distintos. Y eso no sólo es injusto, sino que es ineficaz; porque en esos trámites, en esa burocracia se pierden muchas oportunidades.
P.: ¿Descentralizar también es algo a trabajar?
N.K: Descentralizar en cierto sentido. Hay que centralizar muchas tomas de decisiones y descentralizar lo operativo, el trámite, descentralizar la solución. Que la atención centralizada pueda llegar al momento en que, si uno se atiende en un hospital, después el control no tenga que hacerlo de nuevo en el mismo lugar sino que lo pueda hacer en un centro de salud que le quede más cerca. O que tenga un profesional que lo pueda seguir de más cerca.
P.: De ahí la importancia del lanzamiento de la historia clínica digital.
N.K.: Exacto. La digitalización de la salud es uno de los principales desafíos. Para articular y, de esa manera, que en el centro de salud, uno puede atenderse con su médico de cabecera y si tiene que hacer una interconsulta te la puedan brindar desde el mismo centro de salud. Y todos tengan la historia a mano. Porque hoy en día todo se pierde por papeles mal escritos a mano. Y encima, evitar la espera y las largas colas.
P.: ¿Se puede soñar con eliminar la foto de la gente haciendo fila por un turno a las 5 de la mañana?
N.K.: Sí, hay que soñar para eso. El tema es que hay muchísimas problemáticas en el camino. Son discusiones complejas porque no es falta de decisión. Nos pasa, por ejemplo, que hoy no tenemos profesionales que atiendan cosas básicas.
P.: ¿Y a qué se debe?
N.K.: A muchas cosas. Entre ellas al modelo de atención. Nos faltan pediatras y generalistas clínicos, pero por ahí hay mucha gente que viene dedicándose a algunas especialidades que tienen menos responsabilidad, menos horas de trabajo y ganan más plata. Y quizás es así porque el modelo de financiamiento, que tiene sobre todo la seguridad social del sector privado, distorsiona lo que es más importante. También estamos en un proceso de discusión con los financiadores. Lo que planteamos es no hacer de la salud un kiosco que elige el caramelo que más le gusta porque no es por una voluntad restrictiva sino que uno como paciente no entiende toda la información para saber si un dolor de pecho es para que lo vea un cardiólogo, un neumonólogo, o un traumatólogo.
P.: ¿A qué se refiere con eso de “no hacer de la salud un kiosco”?
N.K.: A que hoy tenemos muchísimo gasto en cosas que no tienen sentido, que son cosas de marketing. Cosas que también hay que regularlas que responden al marketing de la salud. Hay indicaciones que sabemos que no sirven para nada y se hacen igual, y gastan mucho dinero.
P.: ¿Por ejemplo?
N.K: Hay algo que es muy habitual y son estos chequeos generales que se hacen a la población. Sobre todo a los jóvenes que se hacen un chequeo por año y va al médico y lo mandan a hacer una ergometría, que es un estudio de evaluación de esfuerzo vascular. Y eso está contraindicado, porque si no es un deportista de alto rendimiento, o si no tiene antecedentes cardiovasculares importantes, hay más riesgo que el estudio le dé mal. Es más alto el porcentaje que le dé un error de diagnóstico que lo meta en una serie de cosas que le provoquen daño a su salud a la probabilidad de encontrar en esa persona un problema por ese estudio que se hizo. La tomografía en personas jóvenes, sin antecedentes patológicos, se están dejando de hacer. Es más probable fallecer por complicaciones de cirugía por una mala imagen que perderse un cáncer diagnosticado a tiempo en personas muy jóvenes.
P.: Lo llevo a la coyuntura. El diputado nacional Cristian Ritondo acusó a la Provincia de llevar ambulancias del SAME a la marcha en favor de Cristina Fernández de Kirchner en Recoleta. ¿Qué tiene para decir al respecto?
N.K.: Que la oposición está rascando el fondo de la olla. Me parece que están haciendo política con cualquier cosa. La discusión de fondo es otra. La discusión de fondo tiene que ver con una persecución antidemocrática a Cristina. Como con la justicia solo no alcanza, ponen a la policía para reprimir. Lo de la ambulancia, en concreto, sabía que iba suceder, porque veía mucha gente y mucha violencia de la policía. Fue una provocación.
P.: ¿Y cuál es la explicación para el uso de la ambulancia?
N.K.: La explicación es simple: hay un convenio que autoriza al sistema de emergencia de la Provincia, firmado por Vidal y Larreta cuando eran gobierno ambos, que autoriza al sistema de emergencia de PBA, ante una situación de necesidad, acercarse a CABA. Había muchos ciudadanos bonaerenses en esa concentración. Veíamos una situación violenta por parte de la policía que estaba reprimiendo y de hecho pusimos una ambulancia, que no son ambulancias de emergencias de la provincia de Buenos Aires, sino que son del sistema de derivaciones de emergencias. No son ambulancias calle y atendieron a muchas personas que estaban lastimadas, reprendidas por la policía e incluso a tres policías que llevaron al Churruca. A mismo tiempo, las ambulancias del sistema de emergencia de CABA, en lugar de atender pacientes, estaban trasladando espías para hacer espionaje ilegal así que me parece que Ritondo debería dedicarse a otra cosa. Me parece que en la Argentina hay cosas que tienen que quedar en la historia.
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