Cómo elegir una variedad de soja
Elementos fundamentales para seleccionar una variedad de soja. Por Héctor Baigorrí:
En general, para manejar variedades desde principio de noviembre en adelante, los productores y técnicos tenemos mucha experiencia; pero en la elección y manejo de variedades con fechas primaverales muy tempranas necesitamos saber de ecofisiología del cultivo. Es decir, cómo responden las indeterminadas, como responden las determinadas y las diferencias entre grupos de maduración (GM). Podemos empezar con rendimientos de más de 5000 Kg/ha a principios de octubre, y terminar con rendimientos de 3000 kg/ha a mediado de enero, para ensayos de franjas. Obviamente que la curva es similar a campo pero con valores inferiores (por ej: una tonelada por debajo), dependiendo principalmente de la cantidad y distribución de precipitaciones que caracterice a la campaña analizada.
La caída de rendimientos en diciembre es inevitable por que el cultivo acorta ciclo, tenemos cada vez menos radiación solar y menos temperatura, y a veces cuando se combina sequía con una edad temprana, la caída de la gráfica puede llegar a ser muy violenta. Uno de los temas más relevantes que hemos llegado a conocer de la ecofisiología de cultivo en lo que se refiere a las ultimas campañas, es la relación que hay entre altura y fechas de siembra.
Por ejemplo la variedad Faca RA 702, perteneciente al GM VII con muy buen acortamiento de ciclo, presenta una muy buena respuesta fotoperiódica, ya que adelantando o atrasando la fecha respecto a la tradicional de principios de noviembre, sufre caídas muy pronunciadas de altura.
Hasta hace relativamente poco tiempo conocíamos lo que pasaba de noviembre en adelante, y la única herramienta que teníamos para reducir vuelco de cultivo era bajar la calidad del lote o atrasar fecha de siembra. Pero hemos aprendido que adelantando fecha de siembra (en el mes de octubre) también logramos reducir altura; y esta reducción de altura disminuye los riegos de vuelcos, acompañado en muchas ocasiones por mayores rendimientos en grano.
Por otro lado, a medida que mejoramos la calidad del ambiente, el desarrollo de una variedad será mayor. Si la calidad del ambiente empeora la campana (que representa la altura que alcanza la soja en distintas fechas de siembra) cae. En un ambiente bueno, el techo de la campana puede ser vuelco y problemas sanitarios como esclerotinia. Además a esta campana la respetan todos los grupos de madurez con independencia del habito de crecimiento. Pero, la caída de la campana (es decir el cambio de altura de la variedad al adelantar o atrasar la fecha de siembra) es mas suave en indeterminadas. A su vez, si ponemos 3 variedades indeterminadas pertenecientes a los GM II, IV, y V en el mismo ambiente, el grupo III va a tener una campana mas baja, y el grupo V va a tener una campana mas alta; en tanto, que el grupo IV va a tener una campana intermedia. En consecuencia, manejando elección de variedad (GM y hábito de crecimiento), fecha de siembra, y calidad de ambiente (elección de lote) podremos tener marcada influencia sobre la altura final de la variedad de soja sembrada. Es decir, se puede controlar el crecimiento del cultivo.
Hay información que nos dice que esto funciona así a distintas latitudes, también cambiando los grupos de madurez. Muchas veces un error en una soja de GM corto puede implicar una altura muy baja de la planta con escasa diferenciación de nudos. En consecuencia, como las vainas surgen de los nudos estamos limitando el potencial de rendimiento, poniéndole un techo mucho más bajo de lo que potencialmente esa soja puede dar. Esta modificación en altura y número de nudos también depende de cada variedad. Por ejemplo, en el cultivar A 5409 no perdemos nudos prácticamente al modificar la fecha de siembra. Es decir, que si bien la campana de altura respecto a fechas de siembra se cumple, es muy poco marcada. En el otro extremos tenemos a la mayoría de las variedades del GM VII, donde la respuesta fotoperiódica es muy importante y en consecuencia, hay una disminución importante del número de nudos.
Ubicación del período crítico:
El periodo crítico en soja es el llenado de granos. Según el cultivar y fecha de siembra elegida este período podrá coincidir con diferentes condiciones ambientales. Si nosotros logramos un buen cultivo combinando calidad de lotes, grupo elegido, hábito de crecimiento y fecha de siembra, y si hemos logrado 70 cm o 1 m de altura, la suerte del rendimiento queda en manos de que le pasa al cultivo en esta época. La mínima diversificación del riesgo de siembra, se puede lograr por ejemplo eligiendo un cultivar y sembrándolo en distintas fechas. Si ponemos en la balanza ambiente, cultivar y manejo, el ambiente es el que se lleva el 80% del resultado y cada zona tiene una gama de ambiente. En Marcos Juárez tenemos suelos planos con napas , planos sin napa, con una cierta pendiente, algunos muy erosionados y la tendencia es que tendemos a usar sojas de ciclos más cortos porque el ambiente mejora. Además, con soja de ciclo largo tengo problemas de esclerotinia y de vuelco y con las cortas logro transformar esa biomasa en rendimiento. En cada situación fruto del manejo tenemos monocultivo y falta de fertilización que empeora la calidad original de la serie de suelo. Por otro lado, siembra directa, rotación, fertilización y un buen período de barbecho sin malezas me están mejorando la calidad del ambiente, haciéndolo compatible con altos rendimientos. En este sentido, también lo que tendemos es acortar el ciclo de cultivo porque la campana de crecimiento mejora y mejora nuestra chance de obtener rendimiento.
Con estas dos practicas de manejo, fecha de siembra y grupo de madurez, en función de calidad de ambiente es donde ciframos el grueso de nuestras decisiones más importantes en cada campaña. Por otro lado, recordar que es fundamental las condiciones que el cultivo encuentre durante el llenado de grano. Es fundamental, tanto su duración, como la tasa de llenado. En ambientes buenos buscamos el mejor balance entre duración y tasa, buscando rendimientos de 40 qq/ha o más. En el caso de zonas limitadas o campañas complicadas o ambientes mas limitantes, la clave es la ubicación del llenado de grano. El espaciamiento entre hileras de cultivo nos permite ajustar la campana de crecimiento. En general, tengo que tratar de reducir la distancia entre hileras en la medida que la campana de crecimiento cae. Por su parte con la densidad de siembra lo único que hago es dar un ajuste final al stand de plantas.
¿Cómo tendríamos que manejar los cultivares?
En el techo de la campana de crecimiento es donde menor calidad de ambiente necesitamos. Si pensamos en un grupo IV, como material corto para una zona, no tenemos la necesidad de irnos a fechas de siembra extremadamente tempranas por la caída de la campana de crecimiento. Tal vez sea mejor pensar en cubrir esas fechas con cultivares indeterminados de un ciclo un poco más largo (GM V), ya que la caída de altura y nudos en estos materiales es escasa. Con estos materiales (GM V indeterminados) perfectamente podemos cubrir la fecha de siembras muy tempranas y tenemos un mes más para sembrar. Lo que tratamos de hacer es llevar lo que menos crece (grupos más cortos) al momento de mayor crecimiento (techo de la campana). En el caso de las determinadas, la posibilidad que tengo de adelantar fecha de siembra es limitada porque la caída de altura de la campana puede complicarme el cierre del surco.
Finalmente, hemos visto que hay una relación importante entre fecha de siembra y rendimiento. No necesariamente tenemos que sembrar sojas cortas temprano por el hecho de que sean indeterminadas, sino que podemos aprovechar sojas de ciclo más largo, que vuelcan en fechas de principio de noviembre, y podemos aprovechar su mayor crecimiento. El llenado de granos es el período crítico y la duración y la tasa son los factores más importantes en buenos ambientes; pero la ubicación del llenado es fundamental en ambientes complicados y/o en años secos.
La experiencia de cada productor es un factor clave para poder integrar todos estos elementos de manejo, ya que sabe perfectamente la calidad de ese lote. Finalmente, hay que acostumbrarse a consultar los pronósticos climáticos y meteorológicos para saber a priori las características que tendrá esta campaña.

