Las autoridades sanitarias brasileñas confirmaron que detectaron un nuevo foco de aftosa en el estado de Rio Grande do Sul, donde en mayo pasado habían sido vacunados 13 millones de animales y sacrificados 1.118. La aparición del nuevo foco coincide con una visita a la región de técnicos de la Unión Europea, cuya misión era comprobar que el mal había sido erradicado con el fin de reanudar las importaciones de carne desde el sur de Brasil.
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El nuevo foco, que afecta inicialmente a quince animales, surgió en una hacienda situada en Rio Grande, a unos 300 kilómetros de PortoAlegre y cercana a la frontera con Uruguay. Rio Grande do Sul, limítrofe con la Argentina y Uruguay, era uno de los estados brasileños con el certificado internacional de libre de aftosa sin vacunación hasta mayo pasado.
La región, que concentra ocho por ciento del rebaño brasileño, debió suspender sus exportaciones de carne a inicios de mayo.