Dicen en el campo
... que en todos lados se barajan nombres para los eventuales equipos de uno y otro grupo. En el caso del oficialismo, si bien la titularidad de Agricultura se mantendría sin cambios, al menos hasta setiembre u octubre, no ocurriría lo mismo con varias de las subsecretarías, el INTA y otros organismos. Se sabe que, desde el vamos, Lebed prácticamente no pudo poner ninguno de sus funcionarios y ahora sería la oportunidad de «ajustar» gestiones, aunque, por caso, no se sabe aún cuánto puede pesar, por ejemplo, la opinión del gobernador jujeño, Eduardo Fellner, que manejó buena parte de la campaña de Kirchner en el NOA, para mantener a Marcelo Quevedo Carrillo (que además es su pariente) en el cargo que ostenta actualmente. Mientras que en el SENASA no habría cambios (se menciona, entre otras cosas, la inconveniencia de hacerlos en medio de la campaña antiaftosa), el INTA correría distinta suerte, en buena parte, por la propia decisión de su titular, Carlos Vuegen, hombre de la Federación Agraria entrerriana, cuya decisión de alejarse ya estaría tomada. Pero todo este esquema «kirchneriano» también tendría «ajustes» por el lado del Ministerio de la Producción, donde, según ya adelantó el titular de Economía, Roberto Lavagna, «debe» haber un hombre que no presente conflictos con Economía o, de lo contrario, debe reformularse esa área. Lo que queda claro para los hombre del campo es que, de imponerse Kirchner sobre Carlos Menem, es poco o nada lo que el campo puede esperar respecto de impuestos o retenciones, ya que Lavagna fue terminante al respecto. «Estoy dispuesto a sentarme a conversar de impuestos, pero si habláramos también de la evasión en el sector», habría sido el mensaje que mandó la semana pasada a las entidades y sobre el cual nadie parece haber recogido el guante todavía. Algunos, incluso, creen que las retenciones no sólo no bajarían, sino que pueden llegar a subir, a pesar del «compromiso» de Kirchner en contrario.


Dejá tu comentario