La cadena de pagos se cortó, falta gasoil y fuel oil, la crisis suspendió el acceso al crédito.
La industria vitivinícola está en problemas.
Los cortes en las rutas le acarrearon perjuicios de proporciones al vino y al mosto, que se acumuló en depósitos y tanques.
Se cortó la facturación, se frenaron los envíos (a riesgo de perder clientes) y si bien no hay una cuantificación por parte de los organismos oficiales, los jugadores del sector coinciden en que por 15 o 20 días el 80% de las exportaciones de vinos y mostos sufrieron un "parate" forzoso.
La industria del mosto en los últimos 20 días retrasó su facturación casi un 50%.
El jugo de uva, que está en tanques, no puede aguantar tantos días su despacho: es necesario re -procesarlo para exportarlo.
Todo esto va sumando días y costos.
Días, porque cada semana perdida sé re-programa con el objetivo de producir más.
Costos, porque esa mayor producción y re- procesos, acarrean mayor inversión en combustible.
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