Frutas finas: productores patagónicos se capacitan
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«Sentimos que la provincia nos está dando un fuerte respaldo», comenta el presidente de Paralelo 42º. «Lo mismo desde la municipalidad (de El Hoyo)», agrega, que va a terminar de construir el auditorio comunitario para la inauguración de estas jornadas, «justamente en la capital de la fruta fina, como se nos conoce en otros lugares del país. Me parece muy simbólico».
Los encuentros serán la oportunidad de presentar el trabajo que viene llevando a cabo la cooperativa de productores y los frutos de ese esfuerzo, como la adquisición de dos «reefers» (containers adaptados con sistemas refrigerantes), el acondicionamiento de la sala de empaque y la construcción de un nuevo galpón. «Es un evento para toda la comarca, para todos los productores, donde se lanza un nuevo desarrollo de la cooperativa -se entusiasma Huisman-. La fuerza que se puede llegar a tener en forma cooperativa es muy superior a la que tiene un productor individualmente.»
• Arándanos
Uno de los abordajes que se prevén en el programa de las jornadas es la factibilidad de emprender una inversión en el cultivo de arándano, arbusto cuyo fruto es muy apreciado actualmente por los mercados europeo y estadounidense. «Hoy es un gran negocio -explica Huisman-. Se demostró que se puede plantar arándano con éxito en la comarca, pero hay un limitante: debemos tener por lo menos 10 o 15 ha, lo cual representa una gran inversión. Y no es nuestra meta buscar inversores, sino afianzar a los productores que ya están trabajando. La idea, entonces, es destinar 15 ha cooperativizadas a este cultivo. El arándano recién va a dar sus primeras cosechas dentro de cinco años; en ese largo lapso, los productores tendremos que invertir y afrontar los gastos. Pero la recompensa es grande: 15 ha pueden significar 150 mil kilogramos de fruta, lo que equivale a un millón y medio de dólares con los precios actuales del mercado internacional.»
En las chacras de fruta fina el trabajo y la actividad aumentan en consonancia con la primavera. Es la época de las flores, una de las etapas que requiere mayores cuidados, porque de los buenos cuidados depende la calidad y la cantidad de las futuras frutas. Sin embargo, Paul Huisman considera que hacer un alto en el proceso de producción es tan necesario «como pasar el arado».
«Debemos tomarnos un momento, pararnos y levantar la cabeza para saber qué está pasando, darle un tiempo al planeamiento», observa, y remarca así el rol de las jornadas.
En cuanto a las perspectivas de desarrollo, Huisman rebosa de ánimos esperanzadores: «Hace dos años, el país estaba en llamas y hoy lo estamos reconstruyendo con mucho trabajo y estudio».


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