La cosecha de girasol para este año se calcula en alrededor de 3 millones de toneladas
En las últimas semanas los productores aprovecharon el buen tiempo para avanzar en la siembra de girasol, maíz y soja. En el caso del girasol se sembró 88% del área prevista para la oleaginosa. Se estima que se sembrarían 2.050.000 hectáreas con girasol, siendo esta cifra exactamente igual a la del año pasado.
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Lógicamente estas cifras están muy lejos de las estimaciones oficiales que durante todo este año se caracterizaron por tener un falso optimismo exultante.
Cuando comenzaron a dar cifras se llegó a decir que el área dedicada al girasol iba a aumentar 14%. Ahora ya dicen que la cantidad de hectáreas que se pueden llegar a sembrar rondarían las 2.100.000 -un aumento de 5%-. Quizá cuando termine la siembra nos encontremos que informen los mismos niveles que aquí comunicamos y que todos los operadores -nacionales e internacionales-consideran como válidos. Con esta área se espera una cosecha de alrededor de 3.070.000 toneladas. También se debe considerar que el estado de los cultivos no es el mejor. En la provincia de Entre Ríos, los campos sembrados con girasol no están gozando de la mejor sanidad. La falta o exceso de precipitaciones, de acuerdo a la región, está complicando mucho la correcta evolución de las plantas.
En Córdoba, La Pampa y Santa Fe, muchos productores tuvieron que resembrar los lotes por el planchado de la tierra luego de las intensas lluvias. Esto genera un aumento de los costos -por el doble trabajo-y posibles problemas de calidad y rindes por hectárea en el momento de la cosecha.
Inconvenientes
En la provincia de Buenos Aires además de los consabidos problemas con las inundaciones, muchos también resembraron varios campos, otros se encuentran con inconvenientes para trabajar la tierra por la falta de lluvias. Y aunque parezca una ironía del clima, hay zonas y lotes altos donde no se puede sembrar por la dureza que tiene la tierra, necesitando una lluvia de 30 a 40 milímetros.
Además este año atacaron las babosas. Esta plaga viene aumentando a medida que más se utiliza la siembra directa. En los campos donde se practica esta técnica el ataque fue verdaderamente importante. Los técnicos dicen que los campos donde se usa la siembra directa desde hace 4 o 5 años, son los más atacados.
En tanto los precios continúan gozando de buena salud, con valores por encima de los 200 dólares. Esto fue un verdadero aliciente para tentar a aquel productor que no quería volver a sembrar girasol.
Recordemos que la transparencia en la comercialización y formación de los precios de esta oleaginosa, continúa muy cuestionada y cada vez lo es más, por todos los partícipes del sector.
Lo que llama la atención es que con la aparición de asociaciones que promueven la siembra de esta oleaginosa, la gente no reaccionó como muchos esperaban, y el área no aumentó tanto.
Al contrario, si se sembró la cantidad de hectáreas antes descripta, fue más por los precios que por discursos proselitistas. También llama la atención que algunos de los principales -y más mediáticos-componentes de la asociación, no hayan sembrado girasol este año.
Quizás es mejor tomar posiciones en los mercados de futuros, invertir en papeles y con esto ganar mucho dinero, que correr riesgos trabajando la tierra. En la actualidad el clima es una variable importante, especialmente cuando se trabaja en zonas que están y estarán inundadas por mucho tiempo.
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