«El mundo debe tener cuidado cuando desarrolla biocombustibles para evitar perversos efectos ambientales y mayores precios de los alimentos», sostuvo ayer el ganador del Premio Nobel de la Paz y científico del cambio climático Rajendra Pachauri.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Al hablar en el Parlamento Europeo, Pachauri preguntó si la política de Estados Unidos de convertir maíz en etanol para usarlo como combustible de transporte reduciría la emisión de gases invernadero responsabilizados por el calentamiento global.
Ha crecido la controversia de usar cosechas de alimentos para hacer biocombustibles como alternativaa los combustibles fósiles. Algunos ambientalistas y políticos dicen que ha elevado el precio de los alimentos, distorsionado los presupuestos gubernamentales y llevado a la deforestación en el sudeste de Asia y en Brasil.
«Deberíamos ser muy, muy cuidadosos sobre aparecer con soluciones de biocombustibles que tienen enorme impacto sobre la producción de granos alimenticios y pueden tener implicaciones para la seguridad alimentaria en general», dijo Pachauri, presidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en una conferencia de prensa.
«Surgen preguntas sobre qué se está haciendo en Estados Unidos, por ejemplo, para convertir al maíz en azúcar, luego en biocombustibles, en etanol», dijo.
Estados Unidos es el mayor productor mundial de biocombustibles, derivados principalmente del maíz.
Científicos dicen que algunos tipos de biocombustible generan tanto dióxido de carbono (CO2) como los combustibles fósiles que reemplazan. Sus partidarios, sin embargo, dicen que los biocombustibles son la única alternativa renovable de los combustibles fósiles y que por lo general producen ahorros de emisión de gases invernadero.
Dejá tu comentario