La ganadería cobra vigencia a través de creativos métodos
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La ganadería resiste frente al avance de la agricultura. Se busca mejorar la eficiencia.
Es necesario asegurarse que el contratista pise el silo durante el día y la noche para lograr una adecuada compactación; no debe quedar aire para que la fermentación deseada se desarrolle lo más rápido posible.
El silo torta se cerca con un boyero eléctrico que se va corriendo hacia arriba o abajo, o bien hacia «adentro», con el propósito de regular el ritmo de consumo de los animales. Esta operatoria -a diferencia de la distribución diaria de raciones-es muy sencilla y puede ser llevada a cabo por un solo operario.
• Resultados
Si el silo se cubre bien con una lona sujetada con muchos contrapesos (como, por ejemplo, cubiertas de neumáticos) ubicados uno bien pegado al lado del otro, las pérdidas son insignificantes. Pero si se cubre sin los cuidados necesarios, el resultado es el mismo que si no se cubriera: se forma una capa podrida muy grande en la parte superior del silo.
Otro de los aspectos que deben tenerse en cuenta es realizar varios silos en diferentes partes del campo para enviar las distintas categorías de hacienda sin mayores complicaciones logísticas. La distribución de los silos en diferentes lugares del campo es un arreglo que tiene que hacerse con el contratista; normalmente no hay mayores problemas en este sentido: sólo se le da un plus de gasoil al contratista.
«Los campos ganaderos se consiguen con cuentagotas, y el problema es que los aumentos que están teniendo los arrendamientos agrícolas se están trasladando también a los alquileres ganaderos», comenta Rosendo Bilbao, empresario del CREA Trenque Lauquen.
En ese partido los acuerdos de alquiler de campos ganaderos oscilan entre 110 y 150 kilos de novillo por hectárea y por año. «Otro inconveniente, en un año con mucha demanda, es que los campos malos pasan a cotizar en valores similares a los buenos; se diluyen las diferencias», agrega Bilbao.
Algunos ganaderos de la región oeste, además, están aplicando una tecnología que está resultando útil para acelerar el ritmo de la fábrica de la invernada. Se trata de la suplementación de terneros.
«El año pasado comenzamos a encerrar terneros con el propósito de terminar novillos pesados a pasturas antes del comienzo del segundo invierno. Esto nos permite aumentar la carga», apunta un productor del CREA Trenque Lauquen.
Esta tecnología de procesos es utilizada por Eduardo Pereda desde 2001 con bastante éxito. Este empresario del CREA 30 de Agosto-Mari Lauquen descubrió que con el encierre temprano los terneros engordaban diariamente lo mismo que los novillos, pero con 50% menos de alimento que estos últimos. El sistema -a diferencia del tradicional corral de terminaciónpermite liberar superficie y diferir pasto para el otoño-invierno. El único inconveniente de esta tecnología es que los terneros deben contar con plena disponibilidad de pasto al momento de egresar del corral de arranque. En caso de que las condiciones climáticas no lo permitan, los animales pueden permanecer un tiempo más en corral, aunque esto no es lo ideal.
Ricardo Gallo -miembro del CREA San Martín de las Escobas-Colonia Belgrano-«inverna» novillos en una serie de islas ubicadas entre los ríos Coronda y Paraná (Santa Fe Centro).
La producción de carne en islas no es un negocio aislado, sino que se encuentra sustentado por un campo cercano (ubicado en la costa del río Coronda) y otro a 80 kilómetros de distancia de este último (que dispone de un corral de terminación). Esto implica que las islas son sólo un elemento de esquema diseñado para soportar problemas derivados de complicaciones climáticas. En las islas los animales se alimentan, básicamente, con especies tales como canutillo, camalote y repollitos de agua. Los vacunos ingresan en las islas con un peso de alrededor de 200 kilos y se retiran al superar los 400 kilogramos.


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