El mercado argentino de hacienda cerró en baja, a pesar de la reducida oferta, debido a que la demanda prefirió esperar a la próxima sesión para realizar compras, cuando se registraría una fuerte entrada y los precios serían más bajos, dijeron operadores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Llegaron a la plaza de Liniers, en Buenos Aires, 4.306 vacunos -de los que quedaron 41 sin vender-, frente a los 12.505 que ingresaron el mismo día de la semana pasada.
"Los compradores no mostraron interés porque decidieron esperar a la sesión de mañana (jueves), cuando llegaría una gran cantidad de animales, después de un inicio de semana con muy poca hacienda por una huelga del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agropecuaria)", explicó un intermediario.
El Senasa se encarga de otorgar las autorizaciones para el transporte de los vacunos, muchos de los cuales no pudieron ser trasladados a la plaza ante la medida de fuerza.
Los negocios se realizaron con caídas de entre el 2 y el 3 por ciento.
Al igual que en las últimas dos sesiones, el índice que mide la variación de las cotizaciones del novillo -la categoría de referencia del mercado- no fue elaborado debido al limitado ingreso de animales de la clasificación.
El viernes, la última vez que el indicador fue elaborado, alcanzó 2,939 unidades.
Dejá tu comentario