La mala situación de los productores y la escasa oferta de trigo obliga a los molineros a importar trigo argentino
Los molineros de Uruguay importarían trigo argentino, debido a la escasa oferta de cereal. La información suministrada por un importante operador internacional indica que se estaría muy cerca de concretarse una compra de 5.000 toneladas de trigo argentino con destino final la ciudad de Montevideo. Y los motivos de realizar esta operación pasa por la falta de oferta de trigo uruguayo que existe en estos momentos y la decisión de los productores orientales de no vender el cereal hasta que llegue a algún valor que les parezca más atractivo para la venta. Por estos días los compradores del vecino país están adquiriendo el trigo entre u$s 130 y u$s 135 por t en procedencia, es decir a retirar del campo. Si tomamos un gasto de flete de $ 13 la tonelada, que es el costo promedio del traslado en camiones de la mercadería desde el campo hasta las plantas de silos de los compradores, nos da un valor puesto en fábrica de entre u$s 143 y u$s 148 por t en destino.
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En tanto, el trigo argentino se encuentra en valores notablemente inferiores a los precios que por el momento se comercializa el trigo en el Uruguay. Además, los compradores extranjeros tomaron en cuenta que la calidad del trigo argentino este año es superior a la de los trigos uruguayos. En Uruguay se sembraron 120.000 hectáreas y se produjeron 350.000 toneladas de cereal. Si se cumplen los guarismos de consumo interno de 400.000 toneladas (360.000 toneladas de consumo directo y 40.000 de semillas para la futura siembra) faltarían alrededor de 50.000 toneladas para llegar a la unión con la nueva cosecha.
Cosechas
Muchos industriales moline-ros de Uruguay se encuentran con que tienen stock suficiente y que llegarían sin problemas de desabastecimiento hasta esa unión de cosechas, pero habiendo pagado un altísimo costo financiero -al comprar y abonar el trigo en su momento-e importantes costos de almacenamiento del grano. Además se está previendo que el actual retraso de la siembra hará que la próxima cosecha comience más tarde que lo habitual. Se espera que para la cosecha 2001/'02 se siembren alrededor de 150.000 hectáreas.
Hasta el momento se ha sembrado en la vecina orilla 15 por ciento de esta área pre-vista para la implantación del trigo, cuando en años anteriores en esta época ya estaba sembrado más de 45 por ciento. Esto hace que los productores tengan que cambiar las variedades de semillas (de ciclo largo a ciclos más cortos), ocasionando este cambio luego en la cosecha los consabidos inconvenientes de inferior calidad y de menores rindes.
A todo esto se suma la mala situación general de los productores granarios orientales, quienes no encuentran respuestas a las necesidades de financiación. En las últimas semanas los principales bancos que trabajan con el sector agropecuario cortaron el apoyo crediticio, generando un bache en la cadena comercial de pagos. En la actualidad los productores encuentran mayor posibilidad de obtener financiación en la propia cadena comercial que en las entidades bancarias.