26 de septiembre 2007 - 00:00

Nueva enfermedad en el ganado británico

Los ganaderos británicos, que desde hace varias semanas luchan contra la fiebre aftosa, enfrentaban el domingo una nueva amenaza, la fiebre catarral o enfermedad de la lengua azul, que afecta a Gran Bretaña por primera vez.

El Ministerio británico de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales ( Defra) anunció en la noche del sábado el primer caso de la lengua azul jamás detectado en el país en una vaca de una granja cerca de Ipswich, en el condado de Suffolk (este).

La vaca fue sacrificada, se sometió a los otros animales de la explotación a pruebas para saber si estaban infectados y se cerró el acceso a la granja. Pero las autoridades no impusieron ninguna restricción de movimientos a los animales. Los responsables británicos quieren comprobar primero si las moscas de los alrededores son portadoras de la enfermedad.

Peter Kendall, presidente de la Unión Nacional de Granjeros (NFU, en inglés), el principal sindicato agrícola, declaró a la cadena de televisión BBC que la fiebre catarral «no es en absoluto tan seria como la fiebre aftosa pero es para nosotros una grave preocupación».

El domingo, las autoridades precisaron que la cepa que originó la enfermedad, de serotipo 8, era la misma que la que afecta desde hace un año a Bélgica, Francia, Alemania y Holanda.

Gran Bretaña ya lucha contra la fiebre aftosa desde que el pasado 3 de agosto se declaró el primer caso en una explotación del condado de Surrey (sudeste).

  • Seguridad

    El sábado, el Defra confirmó un sexto caso de fiebre aftosa desde agosto, el cuarto después de que la enfermedad volviese a surgir en setiembre cuando ya se había dado por erradicada.

    Las autoridades tuvieron que imponer un perímetro de seguridad en torno a la granja afectada, en el condado de Hampshire.

    Sin embargo, estos seis casos se han limitado al condado de Surrey, lo que de momento calma los temores de una reaparición de la epizootia que devastó el sector agrícola británico en 2001.

    La fiebre catarral, más conocida como enfermedad de la lengua azul, es una infección viral transmitida por la chinche «culicoides imicola».

    Desde hace un año el ganado en Holanda, Alemania, Bélgica y el norte de Francia se ve afectado por esta infección, antes característica de los países de la costa mediterránea.

    Los animales que la padecen sufren fiebre elevada, se les hincha la cabeza y se les azula la lengua. La fiebre catarral no presenta ningún riesgo de contagio al ser humano, sin embargo algunos tipos puede ser especialmente virulentos para los animales.

    «En algunos casos, puede ser muy grave para los corderos y causar una fuerte mortalidad, a veces de hasta 70%», explicó Fred Landeg, jefe adjunto de los servicios veterinarios británicos.

    La Unión Europea volvió a aplicar su embargo a la carne británica, un duro golpe para la economía de este país, cuyas exportaciones representan un mercado de 500 millones de libras (730 millones de euros, 1.030 millones de dólares) y se dirigen principalmente a los otros países de la UE.
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