9 de agosto 2007 - 00:00

Precios del girasol benefician campaña

A pesar de que el clima no fue favorable para el girasol enla última campaña, los buenos precios lo mantienen comouna opción firme para la actual.
A pesar de que el clima no fue favorable para el girasol en la última campaña, los buenos precios lo mantienen como una opción firme para la actual.
«El clima no fue favorable para el girasol en la última campaña. Sin embargo, los buenos precios lo mantienen como una opción firme para la actual, principalmente en las zonas de Córdoba, La Pampa y San Luis», según un estudio realizado por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).

La asociación realizó un relevamiento para conocer los desafíos que enfrenta el cultivo de cara a la próxima campaña en cada una de las principales zonas productoras del país. El estudio, realizado entre abril y mayo de 2007, incluye varios aspectos vinculados con el comportamiento del girasol y los cambios de manejo que serán tenidos en cuenta para encarar el próximo ciclo agrícola.

Al referirse a la región este de La Pampa y noroeste de Buenos Aires, el productor Gustavo Duarte sostuvo que «durante la última campaña, así como los resultados de la soja estuvieron por debajo de las expectativas, tanto el maíz como el girasol respondieron acorde con lo esperado».

A su turno, Esteban Bajcetic, referente del centro-este de La Pampa y oeste de la provincia de Buenos Aires, expresó que «el girasol fue el que menos diferencias tuvo entre lo estimado y lo efectivamente obtenido en materia de rendimiento».

Francisco Fernández Candia, del sudoeste de Buenos Aires, con sede en Necochea, sostuvo que el girasol anduvo por los 1.800 kilos por hectárea en lotes con limitantes de tosca y en el resto 2.500 kilos por hectárea, con rindes superiores a los cultivos de soja.

  • Diferencia

    Por su parte, Eugenio Ducos, del sudoeste de la provincia de Buenos Aires, con sede en Coronel Suárez y General La Madrid, «el cultivo de girasol se implantó relativamente bien, llovió en octubre y si bien noviembre fue seco, no fue una limitante para lograr buen stand de plantas». Para el asesor, «las altas temperaturas y el estrés hídrico de enero y febrero fueron los responsables de un rendimiento menor que el esperado. Sin embargo, los lotes en siembra directa bien manejados marcaron una diferencia notable a favor del rendimiento».

    «Hay que difundir la siembra directa en girasol. Es una gran aliada para estabilizar los rendimientos. Permite no depender de una lluvia para poder sembrar y evitar los efectos negativos en años como éste, de altas tempera-turas y déficit de humedad», finalizó.

    Para el productor, «el cultivo de girasol está muy arraigado en la zona, pero la soja pareciera que cada vez es más fácil de hacer y cada vez rinde más. Hay campos que son netamente girasoleros porque presentan riesgo de cosecha para la soja. Pero para el resto, buenas y seguras señales del valor futuro comparativo con la soja, le permitirán al cultivo mantener su terreno», sostuvo.
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