2 de abril 2002 - 00:00

Reclaman reglas claras para comercio de granos

A pesar de las declaraciones de algunos funcionarios que públicamente reclaman la pronta implementación de medidas para que los mercados agrícolas funcionen normalmente, la realidad está mostrando que la comercialización granaria tiene múltiples inconvenientes. Porque fuera de las continuas modificaciones que el gobierno nacional viene imponiendo en las reglas de juego, aún no se han implementado desde el aspecto legal, las modificaciones necesarias para que el comercio granario se transparente y se haga nuevamente confiable.

Una asignatura pendiente es la apertura del Mercado a Término de Buenos Aires. Porque a pesar de que las auto-ridades nacionales esgriman como propia la necesidad de que se abra este mercado a la brevedad, los hechos están mostrando que la ineptitud y lentitud de algunos burócratas es más fuerte que los reclamos que todos los componentes de la cadena comercial realizan. Ya no sólo reclaman los productores, acopiadores y cooperativas la rápida apertura del MAT, sino que también los molineros y exportadores han realizado gestiones por su lado, para ver la posibilidad de destrabar el expediente. Algunos operadores indicaban que, luego de la Resolución 410 que habilita al MAT a cotizar y operar en dó-lares, sólo faltaba que se reglamentara la misma para poder comenzar a realizar las opera-ciones. Pero a pesar de que extraoficialmente se dice que ya estaría hecha la reglamentación, al no haberse publicado aún en el Boletín Oficial, no se pueden implementar los mecanismos necesarios para que el mercado comience a operar con normalidad. Y esta tardanza, perjudica a todos los que tengan algo que ver con el campo. Recordemos que el MAT se encuentra cerrado desde el 20 de diciembre del año pasado. Porque al no existir ningún mercado referencial de los valores de los granos, las opera-ciones tienden a ser realizadas con precios impuestos por la parte compradora. Lógicamente, al ser así, muchas veces los valores no son coincidentes a la realidad del mercado internacional de granos. Además se brinda la oportunidad de que muchos inescrupulosos puedan competir con aquellos que realizan las cosas bien y como manda la ley. Ya que al no existir reglas claras de juego -como son las del MAT-existe la posibilidad de poder comprar y vender los cereales por canales no habituales, en forma ilegal o comúnmente llamados «en negro». Este modus operandi se vio beneficiado con la utilización de los patacones y Lecop como monedas de pago, donde no se realizan registros contables ni movimientos bancarios. Además, las instituciones como el MAT y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, auto-máticamente suspenden a aquellos operadores que son descubiertos en este tipo de manejos, preservando así al comercio de granos.

• Gran cosecha

Debemos considerar que vamos camino a una cosecha casi récord de más de 67 millones de toneladas de granos. Y que luego de la misma, los productores deben comenzar los trabajos de preparación de la tierra para realizar la siembra de la próxima. Y esta decisión pasará por la rentabilidad, por la situación económica de cada uno y por las definiciones de reglas claras del comercio de granos y subproductos. «Se siembra con unas reglas y cosechamos con otras...» decía con amargura un productor de Tres Arroyos, Buenos Aires. Si todavía no se define el rumbo de la cotización del dólar, de cómo se deben pagan los insumos, de cuánto serán las retenciones a las exportaciones, y una serie de cosas, qué sencillo sería poder delinear definitivamente cómo se puede operar en el Mercado a Término de Buenos Aires de aquí en más.

El MAT es el natural referente de precios de los granos no sólo en la Argentina sino de toda la región, por su volumen -notablemente superior a otros mercados-, por su cantidad de partícipes y por su transparencia en la formación de precios. Y si todos solicitan a viva voz su urgente apertura... ¿Por qué todavía no se abre?

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